Traducido por el equipo de SOTT.netLas profecías apocalípticas del alarmismo climático patrocinado por gobiernos, universidades y empresas han manipulado las mentes de las masas para que crean que la humanidad es la culpable de nuestra propia desaparición.
A pesar de sus predicciones fallidas de catástrofe climática a lo largo de los años, la campaña de propaganda ha dado sus frutos, ya que un amplio segmento de la población apoya enfáticamente la financiación de los llamados proyectos "verdes". La farsa de la catástrofe climática ha estafado billones del fondo de los contribuyentes de la clase trabajadora a los bolsillos de unos pocos poderosos y ricos. Resulta que el engaño climático siempre fue una estratagema apenas disimulada para blanquear dinero, consolidar la riqueza y el poder y justificar la apropiación de tierras por el gobierno.
Sin embargo, el adoctrinamiento de décadas también ha engendrado un ejército de fanáticos que mantienen creencias profundamente antihumanas sobre el catastrofismo climático con fervor religioso. Y un público involuntario ha sido iniciado sin ceremonias en una nueva encarnación de un antiguo culto a la muerte practicado en secreto por las autodenominadas élites, que se ha generalizado en forma de despoblación para salvar el planeta.
Construido sobre unos cimientos de promesas incumplidas, manipulación, hipocresía y mentiras, uno de los mayores engaños que jamás haya barrido el planeta no ha dejado más que un legado de muerte y destrucción a su paso. Desde los desastrosos incendios de Maui hasta la guerra global contra la agricultura, las políticas del Nuevo Pacto Verde se han ganado el título más apropiado de una
Nueva Muerte Verde.