Los fondos de inversión de Arabia Saudí y Catar toman posiciones en las economías de toda Europa.

El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, junto al jeque Al-Thani.
La operación de compra de acciones de la empresa Telefónica por parte de Arabia Saudí es solo el comienzo de un plan más ambicioso de las monarquías de los petrodólares para controlar las grandes compañías españolas del Íbex 35. El plan comenzó a finales de los años ochenta, cuando
Cepsa y Mubadala, el fondo soberano de Emiratos Árabes, se convirtió en accionista minoritario. Corrían los años del felipismo y el pelotazo, España trataba de abrir su economía al exterior y las fiestas en Marbella se convertían en el polo de atracción de las macroinversiones globalizadas. A finales de los noventa el conglomerado Grupo KIO se convirtió en el gran señor y dominador del capital extranjero en suelo español y desde entonces
los jeques han visto en nuestro país un terreno abonado para el negocio.El fenómeno de la saudización no es exclusivo de España. Europa también está siendo colonizada por los petrodólares, no hay más que ver quiénes son los propietarios y accionistas de los
grandes clubes de fútbol. Todos son grandes clanes familiares y poderosos magnates árabes.