Traducido por el equipo de SOTT.netUn Estado Profundo ya es malo, pero un Estado Profundo renegado y depredador del sector privado es intolerable.

© unknown
En 2007, mucho antes de que el término Estado Profundo entrara en el léxico común, esbocé las piezas
público-privadas interconectadas del Estado Profundo, que denominé la élite que mantiene y extiende el dominio global. Este diagrama no establece todas las conexiones ni enumera todos los nodos de influencia consecuentes, por supuesto, pero se entiende la idea:
los funcionarios electos, es decir, la "democracia", desempeñan un papel modesto en toda la estructura, que muestra una notable continuidad independientemente de qué políticos y partidos estén actualmente en el poder.Esa es la idea, por supuesto:
continuidad que no pueda ser interrumpida por unas elecciones.Lo que ha cambiado es la aparición de un Estado Profundo del sector privado -también conocido como Big Tech- que ha establecido un poder sin precedentes
fuera del control de los funcionarios electos, a pesar de que sigue el juego al tradicional Estado Profundo dominado por el sector público de las agencias federales alfabéticas y los lazos informales entre el sector público y privado.