Traducido por el equipo de SOTT.netAunque los meteoros caen con la misma frecuencia durante el día y la noche, deben ser increíblemente brillantes para poder verse cuando brilla el sol.

Un presunto meteoro iluminó Gippsland el domingo por la tarde.
El que presenció este reportero en la ciudad costera victoriana de Inverloch el domingo por la tarde no fue una excepción. Su cabeza blanca y deslumbrante, seguida de una cola amarilla, apareció en el cielo durante dos espectaculares segundos y luego desapareció detrás de los matorrales.