Las acciones estadounidenses y el oro han alcanzado máximos históricos, lo que refleja una mentalidad bifurcada de los inversionistas: optimismo en los activos de riesgo junto con una huida hacia la seguridad.

© Angela Weiss/AFP a través de Getty ImagesUn operador trabaja en la sala de la Bolsa de Nueva York, en la ciudad de Nueva York, el 9 de abril de 2025. Las acciones de Wall Street registraron avances espectaculares en los tres principales índices ese día. El Dow Jones Industrial Average subió un 7,9 % hasta los 40 608 puntos, el S&P 500 Index se recuperó un 9,5 % hasta los 5456 puntos y el Nasdaq Composite Index subió más de un 12,2 % hasta los 17 124 puntos.
Desde la venta masiva provocada por los aranceles en primavera, el mercado bursátil estadounidense ha experimentado un auge. El índice Dow Jones Industrial Average, el S&P 500, más amplio, y el índice Nasdaq Composite, con gran peso tecnológico, han registrado habitualmente nuevos máximos históricos este año.
El oro ha brillado con fuerza a lo largo de 2025, superando por primera vez los 4000 dólares por
onza. La plata, su materia prima hermana, alcanzó recientemente los 50 dólares por onza, el nivel más alto desde las secuelas de la crisis financiera mundial.
El repunte de las acciones y del metal amarillo pone de relieve la divergencia en las opiniones de los operadores sobre el clima económico general o el inicio de un nuevo auge de los precios de los activos.