Antes un exoficial del Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) que pidió el anonimato por temor a su vida, reveló a Sputnik que Azov hacía el trabajo sucio. Un exprisionero señaló a Ígor Mosiychuk, actual diputado, como uno de sus torturadores. Varios testigos afirman que algunas fosas comunes se ubicaban cerca de la pista de aterrizaje. Documentos secretos del SBU han confirmado la existencia de esa prisión clandestina en Mariúpol.
"Por primera vez escucho esto, entregaré esa información a nuestros investigadores para que la analicen", dijo a Sputnik María Gúrieva, representante de AI Ucrania.
Evitemos esperar con anticipación alguna acción contundente de AI para aclarar este tema... Ya hemos visto antes que esta organización tiende a colocarse del lado de los perpetradores (por ignorancia o conveniencia).
Desvelemos a Amnistía Internacional ante su campaña insidiosa contra Siria














Comentario: - Amnistía Internacional: Se deben detener los abusos y crímenes de guerra de las fuerzas de voluntarios pro-ucranianos