Líderes de la oposición de Israel coordinan esfuerzos para destituir al primer ministro Benjamín Netanyahu en próxima sesión parlamentaria del invierno boreal.

© Flash90El exprimer ministro israelí, Naftali Bennett, preside una reunión de gabinete en la Oficina del primer ministro en Jerusalén el 8 de mayo de 2022.
Los seis principales líderes del bloque opositor israelí autodenominado "bloque del cambio" anunciaron el miércoles haber alcanzado un acuerdo para derribar el gabinete de Benjamín Netanyahu, a quien consideran el principal obstáculo para alcanzar un acuerdo que ponga fin a la guerra en Gaza.
El sitio hebreo
Ynet detalló que la cita analizó la coordinación de pasos para desalojar al gobierno en la próxima sesión parlamentaria del invierno. En el encuentro estuvieron presentes figuras clave como Yair Lapid, Avigdor Lieberman, Benny Gantz y Naftali Bennett.
Los seis líderes acordaron consolidar sus relaciones y apoyar el plan del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para el retorno de cautivos y el fin de la guerra en Gaza. Además, coordinaron acciones concretas orientadas a la caída del ejecutivo actual.
En este sentido, el jefe de la oposición israelí, Yair Lapid, confirmó que la reunión buscaba armonizar los esfuerzos para lograr el derribamiento del gabinete de Netanyahu. El político aseguró que el régimen israelí "sufre una horrible crisis de seguridad, política y económica".
Líderes de la oposición israelí han advertido reiteradamente que las políticas de Netanyahu en Gaza y su gestión de los recursos financieros están acelerando una crisis política sin precedentes. Figuras como Yair Lapid y Benny Gantz han señalado que la combinación del manejo bélico y las dificultades económicas podría
precipitar el colapso del actual gobierno, en medio de lo que califican como 'una horrible crisis de seguridad, política y económica' que afecta al régimen.
Comentario: Debemos recordar que, lastimosamente, derrocar a Netanyahu no necesariamente implica que haya un cambio esencial en las políticas israelíes. Netanyahu es nada más la figura que representa actualmente la cara de esa política y es muy poco probable que a una oposición real se le permita tener algún tipo de poder en el asunto.
Algunos de los citados en el artículo parecen ser un poco menos belicistas que Netanyahu, pero habría que ver si se debe simplemente a una postura favorable políticamente o si se debe a sentimientos genuinos. Por ejemplo, en 2016,
Benjamin "Benny" Gantz comparó al régimen de Israel con el régimen nazi, liderado por el dictador Adolf Hitler. Yair Lapid, por su lado, se manifestado en contra de la infame "
Ley de la nacionalidad judía", desde el 2014 y, más recientemente, Thierry Meyssan lo
citó de la siguiente manera:
Esparta es una referencia que los fascistas utilizan para reconocerse entre sí. Al día siguiente de las declaraciones de Netanyahu, el líder de la oposición israelí, Yair Lapid, comentaba en Radio 103FM: «Esparta fue destruida. Él [Netanyahu] es hijo de un historiador. Me sorprendió. Esparta es una espada, ¿por qué la citó? Porque nos ha convertido en un país en guerra. No queremos ser un Estado en guerra, queremos ser un país próspero... próspero y popular en el mundo.»
Lapid habría tenido sobre todo que decir y repetir que Benzion Netanyahu [el padre de Benyamin] era un fascista y que Esparta es una referencia indigna de una democracia, que los sobrevivientes del Holocausto que huyeron a bordo del Exodus y que participaron en la creación del Estado de Israel se retorcerían en sus tumbas si supieran que el primer ministro israelí usa como referencia un mito nazi y que está cometiendo un genocidio.
Cabe mencionar que según el patrón que hemos visto, cada vez que Netanyahu está demasiado cerca de una crisis política, aparece una "excusa" de emergencia nacional que hace que deba permanecer en el poder para lidiar con tal crisis a modo de bombardeos y matanzas. Por lo tanto, estemos atentos a lo que pueda emerger nuevamente como estrategia para salvar a Netanyahu de su destino político.
Comentario: Debemos recordar que, lastimosamente, derrocar a Netanyahu no necesariamente implica que haya un cambio esencial en las políticas israelíes. Netanyahu es nada más la figura que representa actualmente la cara de esa política y es muy poco probable que a una oposición real se le permita tener algún tipo de poder en el asunto.
Algunos de los citados en el artículo parecen ser un poco menos belicistas que Netanyahu, pero habría que ver si se debe simplemente a una postura favorable políticamente o si se debe a sentimientos genuinos. Por ejemplo, en 2016, Benjamin "Benny" Gantz comparó al régimen de Israel con el régimen nazi, liderado por el dictador Adolf Hitler. Yair Lapid, por su lado, se manifestado en contra de la infame "Ley de la nacionalidad judía", desde el 2014 y, más recientemente, Thierry Meyssan lo citó de la siguiente manera: Cabe mencionar que según el patrón que hemos visto, cada vez que Netanyahu está demasiado cerca de una crisis política, aparece una "excusa" de emergencia nacional que hace que deba permanecer en el poder para lidiar con tal crisis a modo de bombardeos y matanzas. Por lo tanto, estemos atentos a lo que pueda emerger nuevamente como estrategia para salvar a Netanyahu de su destino político.