La justicia francesa ha decidido poner en libertad bajo estricta vigilancia al expresidente Nicolas Sarkozy este lunes tras 20 días en prisión, según ha confirmado BFM TV.
Sarkozy
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La Fiscalía había solicitado la libertad condicional bajo estricta supervisión judicial, a la espera de una apelación. El exjefe de Estado ha sido visto llegando a su casa en la capital francesa poco antes de las 15:30 horas.

El expresidente francés ha descrito la cárcel "como una pesadilla" este lunes en su último alegato, que se ha producido a través de una videoconferencia, antes de saber si el Tribunal de Apelación aceptará su solicitud de libertad. "Es duro, muy duro. Seguramente lo es para cualquier detenido. Diría incluso que es agotador", ha dicho. "Quiero agradecer la humanidad excepcional del personal penitenciario porque ellos han convertido esta pesadilla de la cárcel en algo soportable", ha declarado Sarkozy desde la prisión parisina de La Santé.

El fiscal público recomendó el lunes que Sarkozy fuera puesto en libertad mientras se resuelve su apelación, bajo una estricta supervisión judicial que incluiría la prohibición de contactar con otros acusados y testigos involucrados en el proceso. El fiscal afirmó que Sarkozy no representaba riesgo de fuga. El tribunal accedió a liberarlo bajo supervisión judicial, lo que incluiría la prohibición de salir de Francia, según informó BFM TV.

Sarkozy ha negado sistemáticamente haber cometido delito alguno, calificándose a sí mismo como víctima de venganza y odio. El expresidente fue condenado a cinco años de prisión por recibir fondos ilícitos del régimen libio de Muamar el Gadafi para financiar la campaña que le llevó al Elíseo en 2007.