zonas cerebrales
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Escaneos MRI de las zonas cerebrales estudiadas.
Cuanta más materia gris tengamos en la región cerebral responsable de la toma de decisiones, mejor será nuestra capacidad para evaluar las consecuencias de nuestros actos. Esto puede parecer una conclusión obvia, pero un nuevo estudio realizado en el Laboratorio Nacional de Brookhaven, en Estados Unidos, es el primero en mostrar este vínculo entre estructura cerebral intacta y buena funcionalidad en las personas sanas, y deterioro de la estructura y disminución de funcionalidad en las personas adictas a la cocaína.

Ya hay estudios en los que se exploró la integridad estructural de la corteza prefrontal en los casos de adicción a drogas. También han sido analizados los componentes funcionales del procesamiento de la recompensa (lo que en términos de psicología se refiere a los esfuerzos que estamos dispuestos a hacer para alcanzar una meta que nos gratifica). Sin embargo, estas dos clases de estudios se realizaron por separado.

Las diferencias en el volumen de "materia gris" (la cantidad de materia cerebral formada por los cuerpos de las células nerviosas), en contraposición al de la "materia blanca" (los axones que forman las conexiones entre las células), han sido observadas en una amplia gama de enfermedades neuropsiquiátricas, en comparación con la situación cuando tales enfermedades no están presentes.

En el nuevo estudio, el equipo de Muhammad Parvaz y Anna Konova obtuvo imágenes por resonancia magnética que permitieron medir el volumen cerebral en 17 personas sanas y en 22 consumidores de cocaína.

Los experimentos llevados a cabo y las mediciones efectuadas en los sujetos de estudio han revelado el deterioro estructural y funcional que los cocainómanos tienen en la materia gris de las regiones de la corteza prefrontal del cerebro que intervienen en las funciones ejecutivas de orden superior, incluyendo el autocontrol y la toma de decisiones.

Este estudio documenta por primera vez la importancia que tiene la integridad estructural de la materia gris en el procesamiento de la recompensa en esas partes del cerebro.

Los resultados de esta investigación ayudarán a entender mejor el proceso que en los drogadictos conduce a una merma perjudicial de su autocontrol en la toma de decisiones. Su reducida capacidad para comparar recompensas, y su reducida materia gris en la corteza prefrontal, pueden resultar en una capacidad limitada para experimentar placer y para controlar el comportamiento, especialmente en situaciones como cuando experimentan el síndrome de abstinencia o cuando se hallan bajo un fuerte estrés, llevando a esos individuos a consumir droga a pesar de sus consecuencias catastróficas.

Los autores del estudio reconocen que todavía hay dudas sobre si estos cambios en la estructura del cerebro y en su funcionamiento son una causa o una consecuencia de la adicción. Pero, en cualquier caso, este estudio puede abrir nuevos caminos para explorar a fondo éstas y otra cuestiones sobre la conducta humana, muy importantes para tratar las drogodependencias.