La magnitud de dichos sismos fue de más de 5 grados en la escala abierta de Richter, esto tras el sismo de 9 grados que destrozó la isla el 11 de marzo del 2011 y que dejó miles de heridos.
Registra Japón casi 600 terremotos
© EFE
Foto de archivo del 15 de febrero de 2012 que muestra una vista general del pueblo costero de otsuchi, en la provincia de Iwate, norte de Japón.
Japón registró casi 600 terremotos de magnitud superior a 5 grados en la escala abierta de Richter desde el sismo de 9 grados que asoló hace casi un año el noreste del país el pasado 11 de marzo, informó hoy la Agencia Meteorológica nipona.

A pocos días de que se cumpla el primer aniversario de la tragedia, la agencia especificó que el archipiélago sufrió desde entonces 97 réplicas de más de 6 grados Richter y 6 superiores a los 7 grados.

A parte del gran terremoto, el 11 de marzo de 2011 se registraron también 158 réplicas de más de 5 grados.

La agencia también detalló que el último sismo importante se produjo el 1 de marzo en la costa de Ibaraki, al norte de Tokio, donde hubo un temblor de 5.3 grados.

A pesar de que se han ido reduciendo las réplicas, la agencia recomienda que se mantenga la precaución ante un eventual terremoto, ya que se están produciendo réplicas de 5 grados en otras áreas del norte del país como Niigata y Akita.

No obstante, la Agencia Meteorológica nipona reiteró que las posibilidades de que en Japón se originen réplicas mayores de 7 grados son cada día menores.

El terremoto de 9 grados ocurrido en el noreste del país provocó un tsunami que arrasó la costa con olas de hasta quince metros, lo que causó cerca de 20 mil muertos y 47 mil evacuados.

Además, el mar golpeó con fuerza la central de Fukushima Daiichi lo que desató la peor crisis nuclear desde la de Chernobil en 1986 y afectó gravemente a la agricultura, la ganadería y la pesca local.

Japón se asienta sobre el llamado Anillo de Fuego del Pacífico, por lo que está relativamente acostumbrado a temblores que, en su mayoría, no tienen consecuencias graves por las estrictas normas de construcción en vigor y la rigurosa preparación de su población.