Titán
© NASATitán durante su órbita alrededor de Saturno.
Los científicos ya sospechaban que Titán, la mayor luna de Saturno, albergaba agua líquida, aunque no habían podido demostrarlo hasta ahora. Lo han hecho gracias a los datos aportados por 'Cassini', la sonda de la NASA que en 2004 entró en la órbita de Saturno.

Según un estudio publicado esta semana en la revista 'Science', las deformaciones en el interior de la luna detectadas por el orbitador sugieren que Titán alberga un océano subterráneo de agua líquida.

Según señala la agencia espacial estadounidense, la búsqueda de agua es un objetivo importante en la exploración del Sistema Solar, y ahora acaban de encontrar otro lugar en el que es abundante.

Titán además, no es un objeto cualquiera en el Sistema Solar. Esta luna de Saturno guarda similitudes con la Tierra primitiva, por lo que su estudio proporciona valiosa información para averiguar cómo ha evolucionado nuestro planeta.

Titán tiene una densa atmósfera rica en metano y lagos de hidrocarburos. Los científicos ya sabían que tenía una capa externa de agua helada. Ahora han descubierto que también está presente en estado líquido.

Un viaje de siete años

Dedujeron la presencia del océano de agua líquida a partir de las mediciones del campo gravitatorio realizadas por la sonda 'Cassini' durante seis aproximaciones que realizó entre 2006 y 2011. La manera en la que se deforma el interior de Titán sugiere que se debe a la acción de un océano subterráneo.

El viaje de la nave espacial 'Cassini-Huygens', un exitoso proyecto conjunto de la NASA, la Agencia Espacial Europea (ESA) y la italiana (ASI), comenzó en 1997. Entró en la órbita de Saturno en 2004. Cuando se separó del orbitador 'Cassini', 'Huygens' penetró en la atmósfera de Titán. Se posó sobre su superficie en 2005.

La sonda 'Cassini' también ha encontrado agua en el polo sur de Encélado, una de las más de 60 lunas de Saturno. Los científicos detectaron géiseres que emiten vapor, partículas de hielo y componentes orgánicos. Este hallazgo también podría ser un indicio de que en esta luna es posible algún tipo de vida microbiana.