
Esta es la primera vez, en 42 años, que la agencia espacial estadunidense estudia este fenómeno desde la órbita y con una estación meteorológica en la superficie.
Las tormentas regionales de polvo se han expandido y afectado vastas áreas del "Planeta Rojo" en 2001 y 2007.
"Una cosa que queremos aprender es por qué algunas tormentas marcianas de polvo llegan a este tamaño y dejan de crecer, mientras que otras siguen creciendo y se convierten en globales", afirmó Zurek.
Si la tormenta continúa expandiéndose, Opportunity podría verse afectado, ya que su suministro eléctrico depende de la energía solar.
La estación meteorológica del Curiosity detectó cambios atmosféricos ligados a la tormenta.
Los sensores observaron un descenso en la presión aérea y un ligero ascenso en las temperaturas nocturnas.



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