Comentario de SOTT en español: Podemos encontrar ciertos paralelismos entre Charlottesville y lo que sentimos que empieza a ocurrir en España entre la extrema derecha y la izquierda tras el atentado en Barcelona.


La marcha de "supremacía blanca" y el ataque del automóvil contra los contramanifestantes del grupo Antifa en Charlottesville la semana pasada han sido presentados por los medios masivos como clara evidencia del racismo endémico en Estados Unidos, especialmente entre los conservadores y aquellos que votaron, o bien apoyan, a Donald Trump. Hay un serio problema de racismo y discriminación en Estados Unidos hoy, contra negros, latinos, homosexuales y transgéneros, o al menos eso es lo que se nos dice. Algo debe de hacerse, por lo tanto, y todos deberían apoyar a estas "minorías" y su lucha por la "igualdad de derechos".
Charlottesville protests

¿extra dramatizando demasiado?
En esta atmósfera histérica, supuestos "representantes" de casi todas las minorías que puedas imaginar se han unido al tren de las víctimas. Si usted es miembro de una minoría y siente que se está discriminando en su contra, entonces se le motiva activamente a que salga y proteste. Si usted es miembro de una minoría y no siente que se esté discriminando en su contra, entonces usted probablemente ha internalizado y aceptado la discriminación, y necesita despertar y comenzar a protestar.

Lo que todo esto revela no es tanto que la discriminación sea abundante en EEUU hoy en día, sino que la calidad de víctima promete todo tipo de privilegios no ganados e incluso poder, así que usted sería un tonto si no aprovecha la oportunidad.

Pero volvamos a Charlottesville. La secuencia de eventos básica es que un grupo de aspirantes a "supremacistas blancos", intelectualmente limitados y fanfarrones, organizaron una marcha en la ciudad para protestar por el retiro de la estatua del General Confederado Robert E. Lee. Los activistas de izquierda organizaron una marcha de protesta. A continuación, ocurrieron batallas sin tregua y los policías en su mayor parte tomaron la postura de pararse a un lado y dejar que se golpearan por un rato hasta que inevitablemente tuvieran suficiente y se fueran a casa.

Pero los eventos dieron un giro mortal cuando un "supremacista blanco" decidió conducir su auto a través de un grupo de gente de Antifa, matando a una mujer e hiriendo a muchos otros. Esto fue un regalo de los dioses para aquellos que quisieran ver el caos social extenderse tan lejos y tan ampliamente como fuera posible en EEUU, porque sirve como "evidencia" de que una minoría de "supremacistas blancos", junto con el gran segmento demográfico de conservadores que supuestamente los apoyan al igual que "su" presidente, realmente son una amenaza mortal para el Estados Unidos multicultural. Adicionalmente, ofreció una causa justa para que la izquierda radical empuje su peligrosa agenda de intentar forzar la equidad sobre todos y borrar la discriminación de todo tipo.
Nazis torch-lit parade

Estos tipos tenían un ejército nacional que los apoyaba
Charlottesville Nazis

Estos tipos tienen delirios de grandeza
Junto con las ridículas declaraciones de su traicionera alineación con Rusia, Trump ha sido demonizado por Clinton y sus amigos del 'Estado profundo' como un "racista" y "supremacista blanco" que disfrutó del apoyo sólo de los "deplorables" dentro de la población que piensan como él. Así que los eventos en Charlottesville también sirvieron a la agenda continua del 'Estado profundo' de reforzar esta imagen y paralizar la presidencia de Trump y destruir cualquier esperanza de que pueda implementar políticas, tanto en casa como en el exterior, que puedan genuinamente mejorar las vidas de la mayoría de los estadounidenses.

En breve, ambos "bandos" en este falso debate han sido "radicalizados" todavía más por los eventos en Charlottesville, mientras que los psicópatas bandidos en el 'Estado profundo' están muy contentos de ver al pueblo estadounidense dividido contra sí mismo, en lugar de unido contra ellos.

¿Trampa en Charlottesville?

Hay razones para creer que Charlottesville fue un detonante planeado para servir las metas del 'Estado profundo' que he marcado arriba. La naturaleza estúpida de lugar común de la marcha de "supremacía blanca" fue el primer indicador. Las imágenes de unos cientos jóvenes blancos que portan antorchas tiki en una procesión nocturna en el campus de la Universidad de Virginia inmediatamente trajo a la mente los desfiles nazis con antorchas de los años 30, y ésa fue precisamente la idea. Esto fue pura propaganda. En otras palabras, el uso de lenguaje sugestivo e imágenes que estimulan una respuesta emocional en lugar de racional en el público al servicio de una agenda secreta. En caso de que algunos no sean influenciados por las imágenes mayoritariamente cómicas de los aspirantes a juventud nazi portando antorchas tiki, el ataque con automóvil que mató a una mujer sirvió para añadir cierta gravedad al panorama y entregar el mensaje de un modo emocional.

El segundo indicador de que Charlottesville estuvo lejos de la imagen que los medios pintaron es el contraste entre el "orador" de la marcha "Unir a la Derecha" en Charlottesville, Christopher Cantwell, quien habla con dureza y portando armas, según vimos en el documental de Vice News, y el video posterior de él llorando ante la cámara y traicionando sus principios simplemente porque pensó que había una orden de arresto en su contra (no la había). Si el liderazgo de Cantwell en la protesta es un indicador del calibre y la convicción de lo mejor que la "supremacía blanca" en EEUU tiene que ofrecer, entonces hay poco que temer de ese sector de la sociedad en particular, y no hay absolutamente ninguna razón para que la izquierda continúe con su fanatismo.

La tercera pieza de evidencia de que Charlettosville es una nothingburger de la CNN puede verse en los antecedentes del organizador de la marcha de "Unir a la Derecha", Jason Kessler.

[NdE: nothingburger: literalmente en español "hamburguesa de nada", es una expresión coloquial inglesa para referirse a algo cojo, insignificante, un callejón sin salida, una estafa; especialmente, algo con altas expectativas que finalmente termina siendo algo patético y/o sobrevalorado.]

Hasta octubre de 2016, cuando se reveló como un nacionalista blanco, Kessler había sido un simpatizante de Obama.
Más evidencia de su pedigrí liberal se encuentra en el hecho de que, en un discurso a favor del estatus de Charlottesville como una ciudad santuario en febrero este año, Kessler emitió en vivo cuando un asistente le preguntó acerca de su involucramiento pasado con el movimiento Occupy Wall Street.

En noviembre 2015 Kessler escribió en su blog:
"Me considero como un partidario de la libertad de expresión, pro-aborto, acción anti-afirmativa, medioambientalista, no-intervencionista, marxista anti-cultural, vegetariano, pro-equidad, ateo, que tiene amigos cercanos musulmanes pero también reconoce la amenaza existencial del islam radical y que reconoce el valor que los inmigrantes traen a Estados Unidos, pero que también reconoce la importancia de entrar al país de manera legal."
En diciembre de 2015, Kessler también escribió en su blog:
"No puedo pensar en otra ocupación que admire más que la de provocador profesional, que tiene la valentía y la auto-determinación de enfrentar la controversia a pesar de todas las piedras y dardos del mundo."
Una última pieza de evidencia sugestiva: la posible presencia de informantes del FBI en las manifestaciones de Charlottesville. De ambos lados. La infiltración del FBI de la extrema derecha y los grupos de supremacía blanca es bien conocida y es una realidad de hace mucho tiempo. Pero de acuerdo a True Pundit, también se han infiltrado en Antifa, lo que debería ser obvio para cualquier con un poco de conocimiento del FBI y grupos extremistas "domésticos".

Dados los últimos años de agitación política, todos podemos entender que alguien pueda cambiar de opinión política. Yo he pasado la mayor parte de mi vida adulta con puntos de vista nominalmente "izquierdistas", pero hoy me encuentro encajando mejor con un perfil de "derechas" (aunque etiquetas tan simplistas han perdido prácticamente significado estos días). Pero me cuesta trabajo creer que un simpatizante de Obama y apologista del aborto, le equidad y la inmigración, con amigos musulmanes cercanos, pueda honestamente transformarse en el hombre de punta de una marcha nazi de extrema derecha con antorchas, en menos de un año.

Por otro lado, ¿por qué habríamos de sorprendernos de que este tipo de propaganda traicionera (si bien estúpida) se utilice para manipular la percepción pública? ¿Por qué habríamos de creer que la gente que nos dio el engaño de las armas de destrucción masiva de Saddam, que posibilitó una guerra en el extranjero, no habría de utilizar las mismas tácticas para tratar de sembrar el caos social y la división en casa, si sirviera a sus propósitos? Cualquiera que sea su opinión sobre el tema, hay una regla que aplica a todo esto definitivamente: no entre en la burbuja de histeria masiva, nunca.