Antes del huracán, en septiembre morían un promedio de 82 personas todos los días, y luego del ciclón la cifra subió a 117 cada día.
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Víctimas del huracán María reciben comida y botellas de agua en San Juan, Puerto Rico, el viernes 10 de noviembre de 2017
Basado en los certificados de defunción recibidos en el Registro Demográfico, los 10 días posteriores al embate del huracán María por Puerto Rico -el 20 de septiembre- ocurrieron 35 muertes más que el promedio diario de decesos registrados el resto de ese mismo mes. En octubre pudo haber ocurrido algo similar, pero la data aún no está completa.

¿Cuántos de esos fallecimientos están relacionados directa o indirectamente al ciclón? Al parecer, la respuesta concreta nunca será clara pues, en el proceso de recopilación de datos para poder codificar este tipo de muertes, se pudo haber obviado información crucial. Mientras tanto la cifra oficial de muertes, vinculadas al fenómeno atmosférico, continúa siendo 55, incluyendo tres suicidios y cuatro casos de leptospirosis.

Así se infirió esta mañana en una conferencia de prensa liderada por el secretario del Departamento de Seguridad Pública, Héctor Pesquera, quien reunió en el mismo lugar a portavoces del Negociado de Ciencias Forenses (NCF) y del Registro Demográfico para "ver si por fin las dudas en cuanto a cómo se cuantifican las muertes del huracán se acaban aquí con los expertos".

Pero lo cierto es que luego, con la información recopilada por el Registro Demográfico se levantó bandera para dejarle claro al País que "no es normal" lo ocurrido en septiembre, mes en el que hasta la fecha (tabulado un 95% de los certificados de defunción para ese periodo) hay un registro de 2,838 personas. En el año 2016, para el mismo mes, se registraron 2,366 defunciones.

Wanda Llovet, directora del Registro, explicó que un análisis realizado por la agencia determinó que del 1 al 19 de septiembre el promedio de muertes diarias fue de 82. En cambio, esa cifra promedio tubo un cambio radical del 20 al 30 de septiembre cuando aproximadamente fallecieron 117 personas al día. "Eso representa un aumento de 35 muertes diarias", agregó.

A preguntas de Primera Hora, el demógrafo José López, quien durante años ha analizado el perfil demográfico de la Isla, aseveró que lo ocurrido en muertes los días posteriores al huracán se sale de la norma estadística.

"La realidad es que no es normal y tenemos que saber que hubo un fenómeno y que ese es el hecho concreto... la realidad es que cuando uno ve los datos, uno ve un aumento", dijo López.

El demógrafo, así como el resto de los portavoces de las agencias que participaron de la conferencia, hicieron hincapié una y otra vez que la adjudicación de cuántas de las muertes están relacionadas directa o indirectamente al fenómeno atmosférico depende exclusivamente de la información provista en el certificado de defunción por médicos, de lo que revelen las autopsias del NCF o de alguna salvedad que hayan hecho los funerarios, quienes pueden levantar bandera a través de preocupaciones expresadas por familiares de los difuntos.

Posteriormente, y en un último paso, los certificados de defunción que llegan con posibles vínculos al huracán son examinados por el Centro de Control de Enfermedades (CDC), en Atlanta, donde tras analizar la data codifican la muerte basadas en unas guías establecidas cuando surgen desastres.

Con ese escenario sobre la mesa un reportero ripostó a Pesquera diciendo lo siguiente: "(Entonces) siendo honestos, no se conocerá un número cierto de muertes directas o indirectas relacionadas al huracán María".