Hoy, 21 de enero de 2019, un sísmo de 5,8 grados en la escala Richter ha sacudido la región de Oaxaca, en México. Según informa el Servicio Sismológico Nacional mexicano, el terremoto se ha producido a las 05:57 hora local, y su epicentro se ha situado a unos 88 km al sureste de Salina Cruz.
El terremoto se produjo a 88 km al sureste de Salina Cruz, en Oaxaca. Aun se desconoce si hubo daños materiales, o si alguien ha resultado herido.

El terremoto se produjo a 88 km al sureste de Salina Cruz, en Oaxaca. Aun se desconoce si hubo daños materiales, o si alguien ha resultado herido.
Oucrrido en el golfo de Tehuantepec, cerca de la costa mexicana, el movimiento telúrico ha tenido una profundidad estima en 35 kilómetros, aunque el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés) la rebaja hasta los 10 kilómetros.

Por el momento se desconoce si se han producido daños materiales, o si alguien ha resultado herido. No obstante, la población se mantiene en estado de alerta.

Zona de temblores

México se encuentra en una zona de alta sismicidad debido a la interacción de cinco placas tectónicas: La placa Norteamericana, de Cocos, del Pacífico, de Rivera y del Caribe. Por esta razón, no es rara la ocurrencia de sismos.

Oaxaca es uno de los estados con mayor sismicidad en la República Mexicana, registra aproximadamente el 25% de los sismos del país. El origen de esta sismicidad se debe al contacto convergente entre dos importantes placas tectónicas en donde la placa de Cocos subduce bajo la placa Norteamericana.

La interacción entre estas dos placas tiene lugar en la costa del Pacífico, desde Chiapas hasta Jalisco. La placa de Cocos se mueve aproximadamente hacia el noreste a una velocidad de 60 mm/año. El terremoto ocurrió como resultado de una falla de empuje a poca profundidad.

Las soluciones de profundidad y mecanismo focal del evento son consistentes con su ocurrencia en la interfaz de la zona de subducción entre estas placas, aproximadamente a 90 km al noreste de la Fosa de América Central.

Históricamente, se han producido varios terremotos significativos a lo largo de la costa sur de México. En 1787 un terremoto (M 8.6) se originó a 65 km del sismo del 16 de febrero. En 1932, un terremoto de magnitud M 8.2 sacudió la región de Jalisco, varios cientos de kilómetros al noroeste del evento de Oaxaca. El 9 de octubre de 1995, un terremoto de M 8.0 sacudió la región de Colima-Jalisco, causando al menos 49 muertos y dejando sin hogar a 1.000 personas.

El terremoto cercano más mortífero ocurrió el 19 de septiembre de 1985 en la región de Michoacán a 500 km al noroeste del evento del 16 de febrero. Este terremoto de M 8.1 resultó en al menos 9,500 fatalidades, lesionó a unas 30,000 personas y dejó a 100,000 personas sin hogar.

En 2003, un terremoto de magnitud M 7.6 en Colima, México, resultó en 29 muertes, destruyó más de 2.000 viviendas y dejó a más de 10.000 personas sin hogar. En marzo de 2012, un terremoto de M 7.4 a 60 km al noroeste del evento del 16 de febrero de 2018 causó la muerte de 2 personas y heridas a 11 en la región de Oaxaca.

El hipocentro del terremoto frente a la costa de Chiapas en septiembre de 2017 se localizó a 440 km al suroeste de este terremoto. El evento de Chiapas causó al menos 78 muertos y 250 heridos en Oaxaca, y otras 16 muertes en Chiapas. Once días más tarde, un terremoto de magnitud M 7.1 golpeó cerca de la ciudad de México, a 230 km al noreste del terremoto de hoy, resultando en más de 300 muertes y daños significativos en la Ciudad de México y la región circundante.