El inédito movimiento de protesta contra el desempleo y las medidas de austeridad que cumple siete días en España transcurría con calma el sábado, jornada de reflexión y víspera de unas elecciones municipales y autonómicas en las que se espera que el Partido Socialista salga derrotado, a un año de las próximas generales.
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Las concentraciones marcan el día de reflexión en España
A pesar de la prohibición de la Junta Electoral Central, los manifestantes, jóvenes en su mayoría, permanecían acampados en la Puerta del Sol de Madrid, la plaza de Cataluña de Barcelona y otros lugares simbólicos de numerosas ciudades españolas, después de que el Gobierno optara por no disolver las concentraciones, ante la ausencia de incidentes y mientras los lemas más políticos desaparecían de las mismas.

"Protesto porque no tengo futuro laboral en España aunque acabo de terminar la licenciatura en turismo", dijo Inma Moreno, de 25 años, en la Puerta del Sol. "Esto debería hacer que la clase política piense en que hay algo que no está bien", añadió.

El llamado "movimiento 15-M", de "los indignados" o "Spanish revolution", que se ha aglutinado a través de Internet y ha atraído una gran atención internacional, reclama reformas políticas, económicas y sociales en un país que sigue sufriendo las consecuencias de la crisis económica, con el índice de desempleo más elevado de la Unión Europea - uno de cada cinco trabajadores está en paro, una cifra que llega al 45 por ciento entre los jóvenes.

Las protestas, que han sido pacíficas hasta ahora, congregaron el sábado por la noche de nuevo a miles de personas - hasta 25.000 se reunieron el viernes según la policía -, en contraste con la mañana, cuando abundaban turistas y visitantes que miraban sorprendidos la transformación de la "plaza de las soluciones", como dice uno de los mensajes, colgado sobre una boca del metro.

"Necesitamos un cambio, no me extraña que la gente se haya levantado, aunque tarde", dijo a Reuters Roberto, de 38 años y trabajador de una empresa de publicidad, llevando en un carrito a su hijo de tres meses.

El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero ha optado por no disolver estas concentraciones y ha tratado de mostrar comprensión hacia las mismas, al tiempo que ha pedido que los manifestantes expresen su opinión con el voto el domingo, como también ha hecho Mariano Rajoy, líder del principal partido de la oposición y favorito en los sondeos para las generales del año que viene.

"Está claro que van a echar al PSOE de todos los sitios", añadió Roberto, que considera que el movimiento de protesta no va a verse reflejado en las urnas.

Las elecciones del domingo renovarán los ayuntamientos del todo el país y 13 de los 17 gobiernos autonómicos, así como Ceuta y Melilla. Según los sondeos, el PP podría arrebatarle algunos de sus feudos autonómicos más importantes al PSOE, perjudicado por las medidas de austeridad que ha aplicado para luchar contra el elevado déficit público.

"Revolución no es botellón"

El sábado, aprovechando la jornada de asueto, gente de todas las edades acudía a conocer una protesta que se ha colado en la campaña electoral, acaparando todo el protagonismo mediático, y que ha acabado con la imagen de aletargamiento de la juventud.

"Estoy contenta de que por fin protesten, ya era hora", dijo a Reuters María, una señora mayor, que estaba sentada en uno de los sofás bajo las lonas azules que cubren gran parte de la plaza y ha venido a ver a su nieto. Junto a ella permanecía un joven con rastas y otro de origen subsahariano, ambos dormidos.

Una fuente policial dijo a Reuters el viernes por la noche que tenían orden de no intervenir contra los concentrados, que durante la noche retiraron las pancartas con alusiones políticas para dejar principalmente las referidas al descontento social.

"La gente es muy luchadora, están aquí defendiendo lo que piensan, aunque sepan que no van a conseguir nada, mantienen sus creencias", dijo Diego, de 12 años, acompañado de su madre y su hermana.

Las reivindicaciones son tan heterogéneas como sus componentes, y van desde protestar por el dominio de los dos grandes partidos, PP y PSOE, a pedir la reforma de la ley electoral y que no pueda haber imputados por casos de corrupción en las listas electorales, además de propuestas económicas como la prohibición de rescates económicos a los bancos o aplicar una tasa a las transacciones internacionales.

El movimiento ha dado claras muestras de organización, con comités que se ocupan de atender a los medios de comunicación, repartir comida y bebida que les llega de numerosas donaciones - el sábado había paella y jamón gratis -, de la limpieza e incluso del "respeto", con numerosos carteles que recuerdan que "la revolución no es un botellón" y pidiendo no consumir bebidas alcohólicas.

"Sabíamos que algo así acabaría pasando. La política española no ha sido muy convincente, y con todas las consecuencias de la crisis, algo tenía que pasar", dijo el sociólogo Fermín Bouza, de la Universidad Complutense de Madrid.

"En conjunto es más un aviso de algo que puede estar empezando y no sabemos cuánto recorrido va a tener", manifestó José Juan Toharia, presidente de la encuestadora Metroscopia.

Un cartel en el que puede leerse "People of Europe, rise up" (Gente de Europa, levantaos) cuelga en uno de los laterales publicitarios de la plaza, junto a otro con la fotografía del líder nazi Heinrich Himmler con unas orejas de Mickey Mouse con el lema: "No nos representan", y centenares de mensajes cuelgan de cabinas telefónicas, kioscos e incluso la cúpula acristalada de la nueva boca del metro situada en el centro de la plaza, pidiendo "más pan y menos chorizos", o "ahora que hemos conquistado el Sol, queremos conquistar la luna".

Ahora las principales incógnitas son saber si este movimiento tendrá algún traslado en las urnas, tanto en la participación, que fue del 63% hace cuatro años, como en el posible aumento del voto a partidos minoritarios, y sobre todo, qué ocurrirá tras el 22-M.

"La idea es darle continuidad al movimiento, pero si seguimos aquí después de mañana es algo que se irá decidiendo. Hoy vamos a celebrar la jornada de reflexión, mañana habrá asamblea y ya se verá", dijo Irene, de la comisión de comunicación de la acampada madrileña.

Los acontecimientos en la Puerta del Sol se pueden seguir con una cámara en directo en Internet en http://www.soltv.tv/soltv2/index.html.