Las cosechas más afectadas son las del melocotón, la nectarina y el paraguayo.
El consejero de Agricultura, Miguel Ángel del Amor, visitó ayer algunos de los cultivos afectados por el granizo de mayo en Cieza y Jumilla,Murcia,España,grañizo

El consejero de Agricultura, Miguel Ángel del Amor, visitó ayer algunos de los cultivos afectados por el granizo de mayo en Cieza y Jumilla
La tormenta de granizo que cayó el pasado martes en la Región ha dejado los cultivos de los municipios de Cieza y Jumilla severamente perjudicados, según detalló ayer el consejero de Agua, Agricultura, Ganadería y Pesca, Miguel Ángel del Amor.

El consejero visitó ayer una de las zonas más afectadas de la tormenta, y explicó que Cieza ha sido el municipio más afectado con 700 hectáreas de cultivo dañado. Seguidamente, se encuentra Jumilla, con 150; Blanca con 55 hectáreas; y leves afecciones en Yecla y Calasparra de no más de cinco hectáreas.

«La tormenta llegó con mucha agua en algunas zonas, con 20 o 25 litros por metro cuadrado caídos en poco más de diez minutos, lo que puede producir algunos rajados en las variedades pendientes de recolectar como los paraguayos».

De hecho, detalló que los cultivos más afectados por el granizo han sido el melocotón, la nectarina o el propio paraguayo, cuyas frutas están en pleno proceso de recolección. No obstante, también se ha notado el perjuicio en la pera de la zona de Jumilla y la uva de mesa.

Apostar por los seguros

El consejero insistió en que la «mejor herramienta» para este tipo de incidencias meteorológicas y «salvaguardar la rentabilidad» de los agricultores son los seguros agrarios. «Sobre todo en unos cultivos que estaban prácticamente a semanas de recolectar y que pierden esa calidad de primera y excelencia en el mercado europeo».

Pese a todo, aconsejó a los agricultores afectados a acudir a las oficinas comarcales agrarias de la Consejería, «para que sean asesorados en todo momento», y anunció que reclamarán al seguro «la obligatoriedad de determinar que estas zonas tienen afección del cien por cien para que puedan recuperar la rentabilidad perdida por la climatología».