Un violento sismo de magnitud 7,3 sacudió este lunes el este de Indonesia, anunció el Instituto Estadounidense de Geofísica (USGS), y aunque se sintió hasta en Australia no provocó una alerta de tsunami.
Un sismógrafo exhibido en una conferencia en Manila el 6 de febrero de 2012.
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Un sismógrafo exhibido en una conferencia en Manila el 6 de febrero de 2012.
Por el momento no ha habido información sobre eventuales víctimas ni daños materiales.

El temblor se produjo a una profundidad de 208 kilómetros en el Mar de Banda, al sur del archipiélago de las islas Molucas, a las 11H53 locales (02H53 GMT), según el instituto estadounidense.

El Centro de Alertas de Tsunamis para el Pacífico dijo que no había riesgo de tsunami, al tratarse de un sismo muy profundo.

La Agencia Indonesia de Geofísica (BMKG), que estimó en 7,7 la magnitud del sismo, precisó que el sacudón se sintió hasta el Bali, a cientos de kilómetros, al igual que los habitantes de la ciudad de Darwin, al norte de Australia.

Esta ciudad australiana situada al sur del epicentro del sismo evacuó una parte de su sector de negocios, informó la cadena australiana ABC.

"Wow, es un gran impacto para #Darwin, espero que todos estén sanos y a salvo", tuiteó la Oficina Meteorológica de los Territorios del Norte en Australia.

Poco antes, un sismo de 6,1 había sacudido Papúa, también en el extremo este del archipiélago indonesio.

El temblor, a 21 km de profundidad, tuvo su epicentro a 240 km al oeste de la ciudad de Abepura, según el USGS.

De momento no se disponía de informaciones sobre víctimas tras ninguno de los dos sismos.

Indonesia, un archipiélago formado por 17.000 islas e islotes que se formó por la convergencia de tres grandes placas tectónicas (la indo-pacífica, la australiana y la euroasiática) se encuentra en el Cinturón de Fuego del Pacífico, una zona de fuerte actividad sísmica.

El año pasado, un sismo de magnitud 7,5 seguido de un tsunami en Palu, en la isla de Célebes dejó más de 2.200 muertos y miles de desaparecidos.