Múltiples fisuras aparecieron en el desierto de Mojave en el sur de California después de que dos terremotos de M6.4 y M7.1 impactaran el área.
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© David McNew/Reuters
Una profunda fisura descubierta en el desierto de Mojave cerca de Ridgecrest, el epicentro del terremoto de M6.4 en el sur de California - 4 de julio de 2019.
El 4 de julio, los pobladores de Los Ángeles hasta Las Vegas sintieron el sismo que derrumbó estantes, árboles y postes... pero eso no fue todo, el movimiento terrestre provocó grandes grietas en paredes de edificios y carreteras.


El terremoto de magnitud 6.4 tuvo lugar en la ciudad californiana de Ridgecrest, a unos 280 kilómetros al noreste de Long Beach. El último sismo registrado en la zona tuvo lugar en Napa, en agosto de 2014, causando daños por un valor de 1,000 millones de dólares.

El viernes a las 8:19 p.m., un nuevo sismo de magnitud 7.1 con epicentro a 17 kilómetros al norte de Ridgecrest, sacudió el condado de Kern y el pueblo cercano de Trona en el condado de San Bernardino.


El daño provocado por el último sismo incluyó una gran grieta en la Ruta Estatal 178, al menos un edificio derrumbado, y una enorme fisura que se extendía a lo largo del Desierto de Mojave.