Corea del Norte rechazó el miércoles la propuesta de Corea del Sur de realizar una serie de cumbres presidenciales el próximo año, y reveló detalles de una reunión secreta el mes pasado entre funcionarios de ambos países.

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Las dos Coreas y un acuerdo que parece que nunca llegará
Un portavoz de la Comisión Nacional de Defensa, la máxima autoridad en Corea del Norte, dijo que tres enviados del Sur -de la oficina presidencial, el servicio de inteligencia y el Ministerio de Unificación- habían intentado persuadir al Norte en una reunión en Pekín de que aceptara las cumbres para calmar tensiones.

Los representantes del Norte "les dijeron que regresaran de una vez a Seúl", dijo el funcionario según los medios oficiales, en un embarazoso recuento de la reunión que podría deteriorar más las relaciones entre los vecinos.

Seúl dijo que era lamentable que el Norte hubiese dado una versión tan unilateral y que no ayudaba a mejorar las relaciones entre las dos Coreas, pero añadió que mantenía su llamado al diálogo.

El anuncio llegó dos días después que la misma comisión norcoreana dijera que no pensaba seguir negociando con el presidente conservador de Corea del Sur, Lee Myung-bak, y que estaba cortando dos de los pocos canales de diálogo intercoreano.

"Hemos dejado claro que nunca habría una reunión cumbre mientras el Sur mantenga una política hostil e insista que (Corea del Norte) debe abandonar su programa nuclear y disculparse por los dos incidentes", dijo la agencia estatal de noticias KCNA citando al portavoz de la comisión.

Como precondición para debates bilaterales, el Sur pide que el Norte se disculpe por dos ataques mortales a la península del pasado año que mataron a 50 surcoreanos.

El Norte niega la responsabilidad por el primer ataque, el hundimiento de un barco de guerra Cheonan y dice que fue provocado a bombardear la isla de Yeonpyeong después que el Sur probase proyectiles en aguas cercanas disputadas.

En medio de los ataques, el Norte reveló un programa de enriquecimiento de uranio que -junto a su programa de plutonio- abre una segunda ruta para fabricar una bomba nuclear.

Aliados claves presionan

A principios de año, las dos Coreas dijeron que querían aliviar tensiones y accedieron a negociar, pero unas conversaciones militares posteriores fueron interrumpidas rápidamente sin lograr siquiera un acuerdo sobre la agenda.

Desde entonces, Lee ha ofrecido cumbres en varias ocasiones, estableciendo como precondición que el Norte se disculpe por los dos ataques.

Corea del Norte rechazó el mes pasado una oferta de Lee para que el líder norcoreano Kim Jong-il participe el próximo año en una cumbre nuclear en Seúl con mandatarios de otros 50 países, diciendo que era "ridículo" que Corea del Sur organizara un encuentro de ese tipo.

Estados Unidos y China, los principales aliados del Sur y el Norte, respectivamente, han instado a los rivales a retomar las negociaciones para resolver sus diferencias y reanudar las estancadas conversaciones nucleares.

Potencias regionales han acordado un detallado proceso para reiniciar las conversaciones a seis bandas, que incluye a las dos Coreas, China, Estados Unidos, Japón y Rusia.

Pocos creen que el reservado Norte renunciará a desarrollar armas nucleares, que, dicen, le sirven como elemento de disuasión contra ataques y mejoran su posición a la hora de negociar.