ABCmie, 18 dic 2019 17:59 UTC
Los fuertes vientos e inundaciones registradas en el suroeste de Francia se han saldado por el momento con tres muertos después de que un hombre que había desaparecido fuera hallado muerto este domingo en su vehículo.

© AFP/LAURENT DARDUn hombre camina por una calle inundada tras las fuertes lluvias que provocaron la inundación de los ríos Adour y Sánchez el 14 de diciembre de 2019 en Maubourguet, en el suroeste de Francia.
La cifra de víctimas mortales ha ascendido así a tres, según datos de la Fiscalía, que ha indicado que el fallecimiento de un hombre en la localidad de Onard está relacionada con las malas condiciones meteorológicas. Otras cinco personas han resultado heridas por la caída de árboles.
Las autoridades han emitido una alerta de cara a las inundaciones que está previsto que sigan afectando la zona durante la jornada de este lunes.
En Espiens, en el departamento de Lot y Garona, un hombre ha sido arrastrado por las fuertes aguas de un río que se ha desbordado cuando se encontraba yendo al buzón a recoger sus cartas. Su cuerpo ha sido hallado a un kilómetro de su vivienda.
En el País Vasco francés, un hombre de 70 años ha muerto en un accidente de tráfico después de que su vehículo chocara con un árbol que había caído sobre la vía.
Comentario: Este evento meteorológico parece haber recibido poca cobertura en los medios de comunicación. Fue algo increíble: arrasó durante casi 48 horas, llevó a los ríos a niveles casi récord y cortó la electricidad de cientos de miles de hogares.
¡Los vientos alcanzaron los 160kms/hr! Y ni siquiera se trataba de una tormenta con nombre, sino de un repentino descenso de la presión atmosférica en la costa atlántica de Francia.
Hace menos de un mes, por cierto,
las tormentas en Francia, Grecia e Italia causaron destrucciones "bíblicas".
Comentario: Este evento meteorológico parece haber recibido poca cobertura en los medios de comunicación. Fue algo increíble: arrasó durante casi 48 horas, llevó a los ríos a niveles casi récord y cortó la electricidad de cientos de miles de hogares.
¡Los vientos alcanzaron los 160kms/hr! Y ni siquiera se trataba de una tormenta con nombre, sino de un repentino descenso de la presión atmosférica en la costa atlántica de Francia.
Hace menos de un mes, por cierto, las tormentas en Francia, Grecia e Italia causaron destrucciones "bíblicas".