
El pasado 6 de mayo el presidente Magufuli había denunciado que las pruebas habían sido usadas en una papaya y una cabra, mismos que resultaron contagiados de coronavirus.
Como consecuencia de esto, el jefe del Laboratorio Nacional de Salud, Nyambura Moreni, fue despedido.
Magufuli aseguró que, en una operación secreta, mandaron muestras de la papaya, una cabra y una codorniz a ese laboratorio para las pruebas haciéndolos pasar como muestras humanas, se llevaron una gran sorpresa cuando el resultado de los tres fue positivo al Covid-19.
El mandatario africano también denunció que se puede tratar de un sabotaje mientras lanza algunas medidas polémicas contra el coronavirus, por ejemplo: rezar y bañarse con hierbas para prevenir el contagio.
OMS RESPONDE A ACUSACIONES DE TANZANIA
Luego de lo ocurrido en Tanzania, la OMS negó las acusaciones del presidente del país asegurando que las pruebas no estaban contaminadas.
Matshidiso Moeti, director de la OMS en África, señaló estar en desacuerdo con lo dicho por Magufuli, además de asegurar, junto con los Centros para el Control de Enfermedades (CDC) que las pruebas de Tanzania son las mismas que se ocupan en todo el continente.
Hasta el momento esta nación africana tiene 509 casos confirmados y 21 muertos por el coronavirus.




Comentarios del Lector
De los países humildes se burlarán muchos el tema es RESONAR con el mensaje
Pero a las masas alienadas (a ese "Monstruo de múltiples cabezas"), solo es posible uncirlo por el temor y eso ya lo están haciendo, fingiendo que lo hacen por su bien, aquellos que lo han defraudado legislatura tras legislatura (y por tanto mintiendo y volviendo a mentir), sin que por ello las masas hayan pensado ni siquiera en la forma de sacudirse el yugo. Pese a que la gente dispuesta a votar en muchas naciones ha disminuido porcentualmente hasta extremos a veces ridículos, los politicastros siguen como representantes de facto de todos nosotros (representan, sí , a los grandes intereses que les llenan los bolsillos, les otorgan cargos y dignidades que no se merecen desde nuestra perspectiva realmente popular y a los demás poderes que protegen su quehacer). Nada que hacer, pues, y yo soy un imbécil que se arriesga sin disponer de gente afín que se haga el menor eco de mis propuestas y menos aún de baluartes que me defiendan en caso de necesidad.