La lluvia está marcando sin duda la campaña de la cereza en Valdejalón, en la provincia de Zaragoza, donde ya llega a su recta final, y en Calatayud, todavía con varias semanas por delante.
Las lluvias están lastrando la cosecha de fruta en Valdejalón, como la cereza.
© Esther Orera
Las lluvias están lastrando la cosecha de fruta en Valdejalón, como la cereza.
Los problemas de rajado han afectado casi al 100% en variedades tempranas, y en más de la mitad en las más tardías, muchas incluso podridas en los árboles o afectadas por enfermedades.

Mala campaña y reducción en volumen de producción que, por otro lado, ha hecho que apenas se note la falta de mano de obra que se anunciaba con la crisis del coronavirus.

La lluvia ha sustituido al coronavirus como principal protagonista en la campaña de la cereza de este año. Como dato reseñable, el embalse de La Tranquera está al 100%, con 81 hecómetros cúbicos y ha desembalsado desde marzo otros 40, y lo que queda, porque hoy sigue lloviendo.

Emilio Garza, agricultor de Arándiga es claro: "Llueve sobre mojado" y este año "es complicado" porque "casi todas las semanas o cada 10 días nos da un repaso de agua el tiempo en todas las variedades que van viniendo".

Por eso, los agricultores no pueden hacer previsiones. Y llegan las pérdidas: "Es un desastre; hablamos de un 30 - 40 % de cosecha y, de ese porcentaje, estamos hablando de un 60 - 80% de rajadas", indica Garza.

En algunas fincas, como en las del agricultor José Manuel Quero, en Tobed y El Frasno, "en las primeras variedades el daño de lluvia fue del 100 %", señala. Pero, además, "tengo 19 variedades y no se ha cogido ninguna limpia", es decir, sin daños.

Y a eso hay que sumar la granizada de principios de mes, con afecciones que en localidades como Munébrega dejaron un gran contraste entre fincas colindantes.