El simulacro se realizará el jueves y permitirá probar la tecnología de aviso de riesgos especiales como peligros naturales, accidentes químicos o incendios.
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A las once en punto de la mañana del próximo jueves sonarán sirenas de alarma en toda Alemania. Para que nadie se asuste, el simulacro está siendo anunciado ya en radio, televisión y vallas publicitarias. Se trata de una prueba del sistema nacional de alarmas, que no se realizaba desde 1990, tiempos todavía de la Guerra Fría y antes de la reunificación, y que a partir de ahora volverá a tener lugar una vez al año. En sus últimas ediciones sonaban todavía las alarmas antiaéreas, que prevenían en caso de bombardeo inminente, y las que llamaban a los ciudadanos a los refugios a prueba de explosión nuclear.

La tecnología de alarmas ha evolucionado significativamente desde entonces y hoy las protagonistas son aplicaciones para dispositivos móviles como NINA, a través de la que las autoridades alemanas proporcionan alertas de seguridad sobre la base de informaciones fiables.

La maniobra del jueves permitirá probar la tecnología de aviso de riesgos especiales, como tormentas o accidentes químicos o incendios, pero también cortes de energía o peligros naturales como terremotos o inundaciones, aplicada también más recientemente a situaciones de amenaza terrorista.

Las redes sociales han demostrado en estos contextos ser fácilmente invadidas por la desinformación y el objetivo de esta prueba es divulgar la existencia de fuentes más fidedignas a las que los ciudadanos pueden acudir en momentos de peligro o confusión, según la Oficina Federal de Protección Civil y Ayuda en Casos de Desastre con sede en Bonn. «La alarma de prueba tendrá lugar a través de aplicaciones de advertencia, radio, televisión y redes sociales», explica su director, Christoph Unger, al tiempo que añade que «no se trata solo de sirenas, sino de los más sofisticados sistemas de alerta que podrán someterse a pruebas técnicas».

«Se ha demostrado que, en situaciones de crisis, las personas recurren principalmente a lo que saben y a lo que ya han aprendido y entrenado», explica Unger. Su experiencia se basa en las olas de calor de 2018 y 2019, ataques terroristas como los de Halle o Hanau, y actualmente la pandemia de coronavirus: «Estos eventos nos han demostrado la importancia de sistemas de alerta eficientes y con información real. Con un día al año de prueba, no solamente detectaremos potenciales fallos o ángulos ciegos en el sistema de alarma, sino que además la población será adiestrada en comportamientos valiosos en situación de crisis».

Habrá dos sonidos de sirena. El primero para advertir y otro más para dar el visto bueno. Este segundo aviso, que significa «todo despejado» se escuchará alrededor de las 11:20 a.m. Los tonos de la sirena serán diferentes en uno y otro caso. El primero será un aullido de un minuto que sube y baja y el segundo será un tono continuo, también de un minuto de duración.