
"Aquella noche fue abierta una investigación exhaustiva que nos llevó aquí, 36 años después", dijo Frank Umbrino, capitán de la Policía de Rochester.
La Policía guardó las muestras de ADN tomadas de la ropa interior de Jerome, esperando encontrar alguna pista en el banco de datos estatal de delincuentes. Así, más de 3 décadas después, llegaron a Williams, que en la época del crimen estaba viviendo en Rochester, no lejos de la casa de la víctima. Después de haber matado a la menor, el presunto criminal se mudó a Florida.
"Nunca pensé que iba a ver este día y ahora llegó. Solo quiero que mi marido tenga un alivio al ver esto. Falleció en el 2012 y yo sé que está arriba con ella", dijo Marlene, la madre de Wendy, durante una conferencia de prensa este viernes.



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