Traducido por el equipo de SOTT.net en español

Los propietarios lanzarán un "movimiento político" para eludir las restricciones.
Czech republic lockdown rebellion pub open
© AFP / Michal Cizek
La gente come y bebe en el pub Maly Janek en el pueblo de Jince, República Checa, el 23 de enero de 2021.
Cientos de restaurantes y pubs han reabierto sus puertas en toda la República Checa, desafiando las duras restricciones impuestas por el coronavirus. Los locales llevaban meses cerrados y los propietarios dicen que las restricciones no han mejorado la situación.

La protesta comenzó el sábado, y cientos de restaurantes y pubs volvieron a abrir el domingo al sumarse a la campaña lanzada por el movimiento Chcipl PES (El perro está muerto). El grupo activista fue fundado por varios propietarios de locales de ocio, y su nombre hace referencia al sistema checo, PES ("perro" en checo), que regula las restricciones.

"Llevamos mucho tiempo decepcionados con el gobierno y queremos demostrar que han elegido el camino equivocado", dijo a la AFP el cofundador de Chcipl PES, Jiri Janecek, gerente de la cervecería y restaurante Maly Janek, situado en la ciudad de Jince.

"Estamos hartos y creemos que los ministros deberían plantearse dejar sus cargos".

Los locales de ocio, incluidos restaurantes y pubs, así como cines, teatros, zoológicos y otros negocios "no esenciales", han permanecido cerrados en todo el país desde octubre del año pasado en un intento de frenar la propagación del Covid-19. Los locales pudieron reabrir brevemente -y con capacidad limitada- durante las vacaciones de Navidad.

Se ha prohibido sentarse en el interior, y los bares y restaurantes pueden operar a través de una ventanilla dispensadora especial. Los establecimientos que desafían la prohibición se enfrentan a multas de hasta 20.000 coronas (768 euros) por infringir las normas.

"Me he unido a la protesta porque creo que la orden del gobierno y lo que ha estado haciendo con nosotros durante los últimos cinco meses es un error. Se puede ver que el número de enfermedades sigue aumentando, mientras que los restaurantes llevan más o menos cerrados desde octubre", dijo Martin Macek, propietario de dos restaurantes en el este del país, citado por los medios locales.

El número de casos de coronavirus en la República Checa ha superado la barrera de los 900.000, y el aumento diario de casos registrados sigue rondando los 8.000 casos. Más de 15.000 personas han sucumbido a la enfermedad en el país. Aunque las cifras son inferiores a las de los países más afectados, el coronavirus ya ha afectado a casi una décima parte de la población de 10,6 millones de habitantes.

El movimiento Chcipl PES, creado el pasado otoño, ya ha protagonizado varias protestas para condenar las restricciones del coronavirus, que en su opinión no han conseguido más que perjudicar al negocio de la restauración. A principios de este mes, el grupo erigió una cadena kilométrica de vasos de cerveza en el centro de Praga.

A principios de esta semana, los organizadores del movimiento tuvieron la idea de formar un grupo político, en el que cada bar y restaurante se convertiría en una célula política. Esto les permitiría disfrazar las salidas de los bares como reuniones políticas, que están exentas de las restricciones.

"La ventaja del movimiento político... es que podemos reunirnos igual que nuestros políticos pueden reunirse en la cantina del parlamento", dijo el cofundador del grupo, David Biksadsky.