(España) - La víctima es una mujer de 36 años de origen extranjero pero residente en la isla que denunció haber sido agredida en un parque del sur de Gran Canaria, cerca de los hoteles en los que se aloja a las personas llegadas en pateras y cayucos.
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© Guardia Civil
Un agente de la Guardia Civil, junto a un coche patrulla.
Hace solamente unas horas la Guardia Civil detuvo a cuatro personas mayores de edad por su presunta implicación en una agresión sexual en grupo ocurrida el pasado viernes al sur de Gran Canaria, en Puerto Rico, en el municipio de Mogán, lugar del que venimos hablando por los incidentes protagonizados dentro y en los alrededores de los hoteles habilitados para el alojamiento de los inmigrantes ilegales llegados en los últimos meses a Canarias.

Según los datos de la denuncia a la que ha tenido acceso OKDIARO los detenidos eran huéspedes de uno de esos hoteles cuyo uso se habilitó tanto por parte del Ministerio de Migraciones como por el de Interior para aliviar la situación de saturación sufrida por los campamentos levantados en esa zona de Gran Canaria. Al parecer los cuatro hombres habían sido recientemente expulsados de uno de esos hoteles por haber provocado problemas de convivencia y no acatar las normas de comportamiento del centro gestionado por Cruz Roja España. Enseguida nos ocuparemos de los detalles de esa circunstancia, pero primero, los hechos.

La víctima, una mujer irlandesa que lleva dos años residiendo en el sur de Gran Canaria, aseguró que el viernes paseaba por el parque del barranco de Agua La Perra cuando detectó a cuatro personas, según ella misma, bastante jóvenes, en las zonas verdes del citado parque. Al parecer la chica no se sintió intimidada por la presencia de estas personas, sino que más bien al contrario se acercó a ellos para interesarse por su estado y saber si ella podía ayudarles en algo. El acto de buena voluntad de esta mujer se tornó en una violenta agresión por parte de los cuatro hombres en cuestión de segundos.

Sin entrar en detalles baste aclarar que la Guardia Civil los acusa a los cuatro de cuatro delitos de agresión sexual, lo que quiere decir que los cuatro protagonizaron una agresión contra la mujer en calidad de autor mientras los otros tres cooperaban para que se llevase a cabo. Cuando los cuatro jóvenes acabaron con su víctima se desentendieron de ella abandonándola en el parque.

La joven acudió a un centro médico para que la atendieran y allí los facultativos realizaron un chequeo y un informe que respaldaba su versión de los hechos a través de la certificación de su estado general y de las lesiones sufridas.

Inmediatamente después de esa visita médica la joven de 36 años se dirigió a un puesto de la Guardia Civil para describir a sus agresores e interponer una denuncia por agresión sexual en grupo. Antes de que acabara el fin de semana los cuatro hombres eran detenidos y hoy mismo están a disposición del juzgado correspondiente.

Antecedentes por hechos similares

Fuentes de la investigación han confirmado a OKDIARIO que los cuatro detenidos llegaron a la isla de Gran Canaria en patera y fueron inmediatamente alojados en los que en la isla ya se denomina «recursos», que no son otra cosa que las plazas hoteleras sufragadas por el Gobierno para alojar a los inmigrantes ilegales. Para colmo, al menos uno de los detenidos tiene antecedentes por haber cometido presuntamente hechos similares a los que sucedieron el pasado. Parece obvio que el juzgado los enviará a prisión de forma preventiva en cuanto les tomen declaración.

La gran pregunta es, ¿Qué hacían estos cuatro en un parque en libertad y sin control si además de ser inmigrantes ilegales al menos uno de ellos tenía antecedentes graves?

La respuesta es desalentadora. Este mes de febrero apenas ha habido llegadas de inmigrantes ilegales a Canarias por vía marítima, ni siquiera han sido 300. Esto ha permitido desahogar las plazas hoteleras, con el lógico alivio económico, en favor de los campamentos levantados por el Ministerio de Migraciones y custodiados por funcionarios policiales del Ministerio del Interior. Pero ¿quién gestiona el día a día de esos hoteles y campamentos? Las ONG's, en este caso Cruz Roja, que establece unas normas de conducta y comportamiento para permanecer en ellos.

El reiterado comportamiento violento de estos cuatro detenidos y su constante quebrantamiento de las normas de convivencia llevó a su expulsión del hotel que disfrutaban. Pero ¿expulsados a dónde? A ningún sitio y sin ningún control. No están detenidos y no pueden ser custodiados, así que se mueven libremente por el municipio, la inmensa mayoría seguro que lo hacen sin más objetivo que regresar a su hotel hasta que su situación de estancia se resuelva. Muchos pueden incluso haber pedido asilo y eso demora la resolución de expediente. Otros simplemente delinquen, en los casos menos graves contra las propiedades, en otros, lamentablemente para infortunio de esta joven, delinquen contra las personas.