
En la práctica, que genera críticas sobre la privacidad, las cámaras analizarían las preferencias de los clientes, monitorearían a los trabajadores y también detectarían a las personas que duermen cerca de los cajeros automáticos.
"Ya estamos aprovechando el reconocimiento facial en los dispositivos móviles. ¿Por qué no aprovecharlo en el mundo real?", se preguntó Bobby Dominguez, director de seguridad de la información de City National, que comenzará las pruebas de reconocimiento facial a principios del próximo año en 31 sucursales.
El 'software' se dedicaría a identificar a los clientes en los cajeros automáticos y empleados en las sucursales para reemplazar medidas de autentificación menos seguras. La tecnología también podría detectar a personas que figuran en las listas de vigilancia del Gobierno. JPMorgan, a su vez, realiza pruebas de tecnología analítica de video en algunas de sus sucursales en Ohio.
No obstante, el reconocimiento facial genera una serie de preguntas sobre su efectividad y las libertades civiles. En particular, coincidencias faciales defectuosas pueden conducir a arrestos de personas inocentes, ya que algunos programas de reconocimiento facial son menos precisos en personas de color. Además, a los críticos de la iniciativa les preocupa el potencial uso desproporcionado de los sistemas para monitorear a las comunidades de bajos ingresos y las comunidades no blancas.
Dominguez argumenta que han empezado utilizando tecnología que "ya se usa en otras partes del mundo y que está llegando rápidamente a la red bancaria estadounidense". "Nunca vamos a comprometer la privacidad de nuestros clientes", dijo.




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