
Las torrenciales lluvias e inundaciones han causado graves daños materiales en las zonas afectadas, incluido el derribamiento de casas y edificios particulares, así como de vías de comunicación, como carreteras y puentes, por lo que el Gobierno turco ha puesto en marcha un programa de asistencia de emergencia para ayudar a la población damnificada.
Hasta el momento, más de 2.300 personas han sido evacuadas de sus residencias en las tres provincias que se han visto perjudicadas. En su mayoría, los damnificados han sido trasladas a los albergues temporales que el Gobierno ha dispuesto, en donde las personas afectadas ya reciben atención psicológica.
Del mismo modo, el Estado ha desplegado en la región inundada miles de efectivos, un helicóptero y diversos vehículos, así como maquinaria de construcción y demás equipo necesario para llevar a cabo las operaciones de búsqueda y rescate de personas desaparecidas en la región inundada.



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