El programa Todo es verdad, que presenta Risto Mejide, llevaba como invitado en el día de ayer a Aitor Guisasola, del famosos canal de YouTube 'Un abogado contra la demagogia', para entrevistarle sobre la querella que este había interpuesto contra el televisivo de Cuatro después de las escandalosas palabras que se dijeron en uno de sus últimos programas contra las personas no inoculadas.
risto mejide
© Cuatro
A pesar de que, evidentemente, estaba jugando en terreno contrario, Guisasola se despachó a gusto con Mejide y le propinó un repaso de los que hacen época con cada una de las respuestas que dio a las ridículas preguntas que se le hicieron.


Resulta chocante, curioso y aberrante que Mejide utilizara la excusa del humor para restar importancia a sus palabras y a las de sus colaboradores. ¿Se imaginan qué habría pasado si las víctimas de ese humor hubieran sido homosexuales, mujeres o personas de otras razas? ¿Se habrían atrevido con el "humor"?

Evidentemente no. Pero lo que quedó muy demostrado, y para eso no hace falta ser ni policía ni psicólogo, es que Risto Mejide está más que preocupado con todas las denuncias que está recibiendo y no lo puede disimular. Ayer, desde luego, no pudo, por más que siguiera tirando de esa imagen de "duro" que pretende mostrarnos a todos.

Le han caído varias denuncias y le van a caer bastantes más. Será una estrellita de la televisión y muy famoso, pero en toda esta farsa que estamos viviendo es un auténtico don nadie puesto que no es más que un simple altavoz de todos los que le dictan, entre bambalinas, lo que tiene que decir y defender. Nuestra más sincera enhorabuena para Aitor Guisasola porque su intervención ha sido de diez.