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Tras 14 años científicos esclarecieron el satélite de Saturno llamado Enceladus, expulsa entre tres y cinco por ciento de agua, la cual llega a la atmósfera del planeta matriz.
El telescopio espacial europeo Herschel consiguió esclarecer tras 14 años que las partículas de agua detectadas en la atmósfera del planeta Saturno proceden en realidad de uno de sus satélites.

Las últimas imágenes del Herschel muestran que el vapor de agua sale de unas fuentes ubicadas en el polo sur de una de las lunas de Saturno, Enceladus.

Cada segundo emanan unos 250 kilos de agua, lo que convierte a Enceladus en la única luna conocida en el sistema solar que influye en la composición química de su planeta matriz, informó hoy la agencia espacial europea ESA en París. Los efluvios, especificó, forman una especie de dona en torno a Saturno.

Según los últimos cálculos, entre tres y cinco por ciento del agua expulsada por Enceladus llega a la atmósfera de Saturno. "No hay nada comparable en la Tierra", citó la ESA al experto Paul Hartogh del instituto alemán Max Planck para estudios del sistema solar.

Los científicos consideraron que el vapor no pudo ser descubierto hasta ahora porque es invisible para el ojo humano. Los detectores infrarrojos de Herschel consiguieron en cambio identificarlo.

El telescopio es considerado el más grande enviado jamás al espacio. El instrumento de alta tecnología que debe su nombre al científico alemán Friedrich Wilhelm Herschel (1738-1822) fue lanzado al espacio en 2009 y podrá operar en el mejor de los casos hasta 2013.