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© Marla Geha
El cielo que ven los astrónomos a la derecha, y las estrellas de Segue 1, en los círculos, a la derecha
La galaxia Segui 1 es la que más materia oscura tiene de todas las que se han podido observar hasta ahora, un corazón de las tinieblas cósmico que se encuentra en la frontera exterior de la Vía Láctea, según ha podido comprobar un equipo de astrónomos gracias a los datos conseguidos por el telescopio Keck II (en Hawai), con un espejo de 10 metros de diámetro.

La Segui 1 tiene unas 1.000 pequeñas y débiles estrellas, lo que indicaría que se trata de un 'botín' de ancianas estelares. Lo curioso, según detectaron los investigadores, es que esta galaxia enana parece tener 3.400 veces más masa que la que suponen sus estrellas visibles, lo que quiere decir que está compuesta por una gran nube de materia oscura aderezada por unas pocas estrellas.

La primera en señalar que Segui 1 era una galaxia muy oscura fue el equipo de María Geha, de la Universidad de Yale, y Joshua Simon, del Carnegie Institute de Washington. Encontraron que era algo más que un racimo de estrellas expulsado de la galaxia cercana, que es mucho más densa. Pero no les creyeron.

Por ello decidieron volver a observar esa zona del Cosmos con el espectrógrafo Deimos, del mismo telescopio Keck II, que permite medir los movimientos de las estrellas. Según explica Simon, si la materia oscura fuera poca, las estrellas se hubieran movido a una velocidad constante, y eso no ocurría. En lugar de viajar siempre a 209 kilómetros por segundo (km/sg), unas lo hacían a 194 km/sg y otras a 224. "Eso significa que Segue 1 debe tener mucha más masa para acelerarlas a esas velocidades", explica Geha.

Según los cálculos que han realizado, para que se movieran así son necesarias 600.000 masas solares y sin embargo sólo hay 1.000. El resto es materia oscura.

Colección de estrellas viejas

La galaxia es también peculiar por la cantidad de estrellas viejas que contiene, algo que se ha sabido al comprobar su contenido de elementos pesados en los espectros captados por el Keck. Las más primitivas se formaron cuando el Universo era muy joven y pocas habían generado elementos pesados como hierro y oxígeno de componentes ligeros como hidrógeno y helio.

Los investigadores recopilaron datos de seis estrellas de Segue 1, mientras un equipo australiano lo hacía con otra. Tres de ellas tenían más hierro que el Sol, lo que sugiere que son más viejas. Posteriormente se ha comprobado que al menos 30 son muy primitivas, un 10% de las analizadas. .

Esta investigación ofrece también datos interesantes para otro trabajo que se desarrolla en la galaxia Segue 1 con el telescopio espacial Fermi, de rayos gamma. Los astrónomos de este equipo quieren captar la colisión y aniquilición de partículas de materia oscura, si bien no lo han conseguido hasta ahora. Por ello, no se sabía de su existencia, lo que no significa que no esté ahí: "Quizás lo que pasa es que Fermi no es suficientemente potente para ver esos rayos gamma", apunta Simon.

La materia oscura es uno de los grandes misterios del Cosmos desde que fue descubierta hasce 35 años, así que el más débil resplandor de rayos gamma que proviniera de ella sería una gran noticia.