Las Naciones Unidas han solicitado 160 millones de dólares de ayuda para hacer frente a lo que catalogó como una "catástrofe climática sin precedentes

Más de mil 200 personas han muerto como consecuencia de las violentas y torrenciales lluvias que han caído en las últimas semanas sobre Pakistán, que se prepara para enfrentar nuevos precipitaciones en el sur del país.
Pakistan. A flood wave washed the luxury hotel off the face of the earth.

Una ola de inundación arrasó un hotel de lujo de la faz de la tierra.
La Autoridad Nacional de Gestión de Desastres (NDMA) informó que entre los mil 208 muertos hay 416 niños, mientras que la cifra de heridos ascendió a 6 mil 082. En las últimas 24 horas se han registrado 19 víctimas mortales más.

En tanto, las fuerzas armadas de Pakistán informaron que han rescatado a otras 2 mil personas varadas por la crecida de las aguas, en una catástrofe achacada al cambio climático que ha anegado cerca de un tercio de la nación surasiática y sigue creciendo.


Las Naciones Unidas han solicitado 160 millones de dólares de ayuda para hacer frente a lo que catalogó como una "catástrofe climática sin precedentes", mientras que la marina de Pakistán se ha desplegado tierra adentro para llevar a cabo operaciones de socorro en zonas que parecen un mar.

La agencia de la ONU para la infancia, UNICEF, advirtió que muchos más niños podrían morir de enfermedades.

"Ahora existe un alto riesgo de que las enfermedades mortales transmitidas por el agua se propaguen rápidamente: diarrea, cólera, dengue, malaria", dijo Abdullah Fadil, representante de UNICEF en Pakistán, en una rueda de prensa en Ginebra.

"Por lo tanto, existe el riesgo de que se produzcan muchas más muertes de niños".


El nivel del agua en la ciudad de Dadu, en el sur de Pakistán, ha seguido elevándose. Este aumento es consecuencia de las muy pronunciadas crecidas del río Indo, que han provocado inundaciones dejando tras de sí un halo de destrucción en varias regiones del país.

Los equipos de emergencia se apresuran para evacuar a millones de personas que residen en remotas aldeas en el sur del país, a la espera de que caigan nuevos lluvias y los desbordes de los ríos que llegan desde el norte, informa el diario paquistaní 'Dawn'.

"Es una carrera contra el tiempo", dijo el vocero del Gobierno de la provincia de Sindh, Murtaza Wahab. La devastación ahora se está extendiendo hacia el sur, con las inundaciones dirigiéndose hacia los lagos de Manchhar y Johi, en Dadu, donde miles de personas estaban atrapadas sin comida y refugio.


El río Indo, que fluye desde el Himalaya hasta el mar Arábigo en el sur, se ha desbordado una vez más tras las fuertes lluvias que cayeron en las montañas la semana pasada. Casi 20 mil metros cúbicos de agua por segundo ahora fluyen río abajo y pronto llegarán a las principales ciudades de Sindh.

Mientras tanto, en el norte, varias localidades siguen anegadas por las fuertes precipitaciones que cayeron principalmente la semana pasada. Si bien la virulencia ya remitió, miles de personas siguen sin comida ni techo.

En el trimestre comprendido entre junio y agosto, Pakistán recibió casi un 190% más de lluvia que el promedio de los últimos 30 años, con un total de 390.7 mm.