Comentario: Esto ocurrió a finales de marzo de este año. Desde entonces, está siendo "enmendada" por los servicios de inteligencia del país, sin duda por sus peculiares intereses...
Traducido por el equipo de SOTT.net
Los legisladores de la Asamblea Nacional francesa respaldaron el miércoles un proyecto de ley propuesto por el partido Renacimiento del presidente Emmanuel Macron para combatir la injerencia extranjera por una amplia mayoría de 171 votos a favor y 25 en contra.

Comentario: Sí, en efecto, concretamente sus valores, frente a los valores de la mayoría de los franceses.
El texto, que fue ampliamente aprobado en el pleno del miércoles, con el único voto en contra de Francia Insumisa (LFI) y la abstención de la Gauche Démocratique et Républicaine (GDR), consta de cuatro artículos.
En concreto, prevé un periodo de prueba de cuatro años, permitiendo a los servicios de inteligencia utilizar técnicas de vigilancia algorítmica actualmente reservadas exclusivamente a la lucha antiterrorista.
Comentario: Como predijimos en el momento en que el Congreso estadounidense aprobó la Ley PATRIOT en 2001, la justificación política de la "lucha contra el terrorismo" iba a acabar siendo un medio para luchar contra ti.
Al principio, esta medida fue muy criticada por los partidos de izquierda, que temían posibles repercusiones sobre las libertades individuales.
Comentario: ¿Y dónde está el partido Rassemblement National ('extrema derecha') de Le Pen en este asunto?
"Los debates en la Asamblea Nacional han permitido clarificar el texto, que limita el uso de algoritmos a los casos de injerencia extranjera y de lucha contra el terrorismo", declaró a Euractiv el diputado ecologista Jérémie Iordanoff.
El texto también prevé la creación de un registro de "representantes de intereses que actúen por cuenta de un mandante extranjero", controlado por la Alta Autoridad para la Transparencia de la Vida Pública (HATVP).
Esto incluirá a grupos de presión, comunicadores y recaudadores de fondos que actúen en nombre de gobiernos, empresas controladas por el Estado y partidos políticos extranjeros.
El proyecto de ley se basa en un informe publicado en noviembre por la Delegación Parlamentaria de Inteligencia (DPR), según el cual las herramientas disponibles son "eficaces" pero "a veces insuficientes dada la intensificación de la amenaza".
Ahora será examinado por el Senado en mayo.




Comentario: Como hemos visto con The Twitter Files, cualquier cosa que no guste a los servicios de inteligencia es "injerencia extranjera".
La única forma en que una ley de este tipo tendría utilidad aplicable (en el interés nacional genuino) es apuntando a las miles de "ONG" y grupos de reflexión occidentales -es decir, estadounidenses, de la UE y británicos- que inundan el país con desinformación e interferencia política.
Pero en el período previo a la aprobación de esta ley por la Asamblea Nacional, los medios de comunicación franceses informaron sin aliento -basándose en "sorprendentes descubrimientos" realizados por la inteligencia francesa, en cooperación con la inteligencia anglo-estadounidense, naturalmente- sobre el reciente descubrimiento de "espías chinos" y la "injerencia rusa" en Francia, dejando claro que tienen la intención de seguir el patrón que hemos visto en otras partes de Occidente de atacar la disidencia interna que las autoridades enmarcarán como "injerencia extranjera (es decir, no occidental)".
Así que se trata en realidad de una ley contra la libertad de expresión y un medio, espera la clase política, de reprimir la disidencia interna. Mientras tanto, París, como todos los demás regímenes occidentales de la OTAN, está amonestando a Tiflis por aprobar su "ley de injerencia extranjera"... porque esta se dirige a las fuentes reales de la injerencia extranjera: Las agencias de inteligencia occidentales que actúan para-legalmente a través de "ONG".