
El hombre de 63 años está acusado de drogar a su cónyuge, violarla y entregársela a Dominique Pélicot, el principal acusado en el juicio por las violaciones en el pueblo francés de Mazan. Esto había ocurrido diez veces entre 2015 y 2020 en la casa de la pareja en la localidad de Drôme, donde Pélicot iba a "entrenarle".
"Me pregunto cómo ha llegado hasta ahí. Pero mi padre no es el hombre que se presenta. Si no hubiera conocido a Dominique Pélicot, nada de esto habría ocurrido", declaró esta jornada ante el Tribunal Penal Departamental de Vaucluse el hijo de Jean-Pierre, considerado el discípulo de Pélicot.
Por su parte, la hija del acusado aseguró que sus padres eran una pareja "muy unida". En este sentido, señaló que, pese a los hechos acaecidos, sigue considerándolo su padre. "La familia está rota. Lo que hizo es imperdonable", agregó.



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