Canadá sigue conmocionada después de que este lunes un avión con 76 pasajeros y cuatro tripulantes que aterrizaba en el aeropuerto de Pearson, en Toronto, sufriera un terrible accidente al llegar a tierra por el que la aeronave acabó en llamas y girando bocarriba.
Captura de video
© Captura de video
Aunque no hubo que lamentar víctimas mortales, el incidente dejó 21 heridos según las autoridades canadienses, de los que 19 han sido dados de alta y los otros dos continúan todavía hospitalizados.

Tal y como muestran las imágenes compartidas del suceso, el avión se dispone a aterrizar perfectamente cuando, tan pronto como el tren de aterrizaje toca el suelo, el avión se escora hacia su derecha, pierde el ala derecha en medio de una gran llamarada y gira hasta detenerse sobre su techo en medio de una densa humareda negra. Tras ello, el avión quedó totalmente invertido dejando una estampa inverosímil, con la aeronave completamente bocarriba.


Asimismo, varios vídeos grabados por los ocupantes del avión instantes después de que se produjera el accidente muestran a los pasajeros saliendo del fuselaje, que estaba en posición invertida. Las imágenes revelan así que el avión había perdido sus alas y que se había iniciado un fuego, aunque rápidamente los servicios de emergencia rociaron con líquido contra los incendios el fuselaje.

Por el momento se desconocen las causas que han provocado el accidente, aunque ya se ha comenzado a investigar lo ocurrido. Aunque las autoridades canadienses no han querido aun así especular sobre las posibles causas, conversaciones de la torre de control filtradas a los medios señalan que los controladores advirtieron al avión de posibles turbulencias a la hora de aterrizar causadas por otra aeronave.

Condiciones meteorológicas

Otro de los aspectos de los que más se ha hablado durante las últimas horas han sido las condiciones meteorológicas, puesto que las imágenes muestran como al aeropuerto estaba cubierto de nieve y, de hecho, desde el pasado jueves Toronto había sufrido fuertes nevadas que habían provocado la cancelación de numerosos vuelos y retrasos generalizados en este mismo aeropuerto.

Sin embargo, lo cierto es que las condiciones meteorológicas habían mejorado este lunes y en el momento de los hechos, la temperatura era de -9 grados, con rachas de viento pero sin nevadas y con solo algunas nubes.