Dos bomberos han fallecido mientras sofocaban las llamas de un coche eléctrico incendiado en un parking comunitario en Alcorcón, Madrid.
Un Porsche Taycan arde en un garaje comunitario de Alcorcón
Un Porsche Taycan arde en un garaje comunitario de Alcorcón
El vehículo en cuestión era un híbrido enchufable de Porsche, aunque en un primer momento se informó de que se trataba de un eléctrico. El coche en cuestión estalló en llamas después de que el conductor golpeara otro vehículo por error mientras trataba de aparcar.

El propietario del Porsche había sufrido un ictus hace unos meses y eso le llevó a efectuar una modificación en los pedales de su coche para controlarlo más fácilmente. Y eso es lo que le indujo al error, porque todavía no estaba del todo acostumbrado al nuevo mecanismo.

Mientras maniobraba para aparcar en su plaza habitual, el hombre se confundió de controles y aceleró en vez de frenar. Eso provocó que se encastara contra otro vehículo que estaba correctamente estacionado. Un incidente que en un coche de combustión tan sólo habría acarreado pequeños daños materiales, pero que en este caso derivó en un incendio de la batería del eléctrico.


El conductor y su acompañante pudieron bajarse del cochea tiempo, pero se produjo una explosión durante las tareas de extinción del fuego y eso provocó que dos bomberos perdieran la vida. La deflagración fue tal que se rompieron los cristales de varios coches que estaban en el interior del garaje. Un tercer bombero fue evacuado en estado crítico y un cuarto fue herido cuando se derrumbó una estructura del parking, aunque está fuera de peligro.

Los incendios de los eléctricos: por qué no son como los coches normales

Por norma general, el incendio de un coche eléctrico es mucho más difícil de extinguir que el de un vehículo de combustión. En un coche de gasolina o Diesel, los bomberos pueden identificar rápidamente el origen de las llamas y en cuanto lo sofocan con agua tienen la certeza de que no volverá a prender. En los eléctricos y los híbridos enchufables, sin embargo, el problema está en que las celdas de la batería quedan comprometidas y pueden prender de una en una incluso horas o días después del accidente o de que se haya extinguido el fuego.

Un golpe a baja velocidad es aparentemente inofensivo para un coche de combustión, pero en uno enchufable es distinto. La batería está aislada y protegida y existe toda una regulación al respecto, pero el riesgo nunca es cero y en estos casos se puede producir un cortocircuito. No tiene por qué ocurrir, porque no siempre hay incendio en los accidentes de eléctricos, pero puede ser el caso.

Y es ahí donde es importante que sepamos qué tenemos que hacer en caso de un accidente de un coche eléctrico, que es básicamente dos cosas: alejarnos del coche y avisar a las emergencias. La batería es inestable. El fuego se puede intensificar de repente o puede producirse incluso una deflagración, por lo que ante la presencia de llamas tenemos que extremar la prudencia. Y tampoco podemos quedarnos en las proximidades del vehículo, porque el humo de las llamas es tóxico. De hecho, los bomberos requieren de equipos especiales de respiración para poder acercarse.