He decidido escribir este artículo escuchando la banda sonora original de la película de El Padrino. Además de ser maravillosa, me evoca recuerdos y me parece que debería sonar por los altavoces de todas las plazas. Desde los balcones. Es más: propongo que nos pongamos todos de acuerdo, a las ocho, para poner esta música. Es mucho más bonita que el Resistiré del Dúo Dinámico con el que decidimos torturarnos durante la pandemia.
Hace unos días, en una entrevista que me hicieron, recordaba aquel momento, hace ya once años, en el que nos reunimos con Miguel Barroso en un restaurante de la plaza de Ópera, en Madrid. Eran tiempos de primarias en el PSOE. Verano de 2014. Se presentaban tres candidatos: Eduardo Madina (el preferido por el sector Zapatero-Chacón), el nuevo Pedro Sánchez (del entorno de los "Pepe Blanco
boys") y el rebelde profesor de filosofía, José Antonio Pérez Tapias (apoyado por los que militábamos en la corriente crítica del partido).