
Las memorias "Momentos decisivos" rompen el relativo silencio en que ha permanecido Bush desde que cedió su lugar en la Casa Blanca al presidente Barack Obama hace dos años.
Según el New York Times, que obtuvo una copia del libro, Bush defiende sus decisiones y anticipa que la historia lo juzgará menos severamente que los electores.
Defiende además su decisión de autorizar lo que se denominó "interrogatorios fuertes" como el submarino y técnicas de tortura afines, contra los sospechosos de terrorismo.


