El ataque contra el precandidato presidencial de la derecha recuerda los asesinatos de cinco candidatos presidenciales entre 1986 y 1990.

© Carlos Ortega ((EPA) EFE)El senador Miguel Uribe asiste a un debate en el Congreso colombiano, el 20 de junio de 2024.
Un hombre de unos 40 años hace campaña política. Un
vídeo muestra cómo, en un espacio público, se dirige a sus seguidores. De repente su cuerpo se agita, sacudido por las balas. La cámara cae, pierde el foco, la gente corre. Puede ser Soacha, el 18 de agosto de 1989 y el político llamarse
Luis Carlos Galán. O Bogotá, el 7 de junio de 2025, y tratarse de
Miguel Uribe Turbay. El atentado que ha sufrido el precandidato presidencial del Centro Democrático, el principal partido opositor, este sábado ha conmocionado a Colombia, como ocurriría en cualquier lugar ante un intento de asesinar a un aspirante al mayor cargo del Estado, pero además ha revivido una pesadilla de hace 35 años: en la campaña previa a las elecciones presidenciales de 1990 no fue uno, sino tres, los candidatos presidenciales asesinados, como parte de la violencia criminal que se cebó con el país.
Los hechos de este sábado aún no son del todo claros. Uribe, uno de decenas de aspirantes en una contienda con un panorama muy abierto, acudió a un barrio de clase media de la capital. Varias decenas de personas acudieron a un mítin que no se puede calificar de multitudinario. La campaña apenas inicia -la primera vuelta será el 31 de mayo de 2026-, ningún medio asistió. Tras los
dos disparos que recibió de un sicario que, según las autoridades, tiene 15 años, los escoltas del también senador reaccionaron. Lo llevaron a la clínica más cercana y capturaron al atacante, que intentó escapar a pie. En minutos, los principales actores políticos lamentaron lo ocurrido, pidieron investigaciones inmediatas, exhortaron a la unión nacional.
Comentario: Para perpetuar la masacre real que está teniendo lugar en Gaza