En los últimos años ha aumentado exponencialmente a nivel global el número de adolescentes que anuncian de manera repentina su deseo de someterse a tratamientos hormonales para cambiar su aspecto físico y adquirir caracteres sexuales del otro sexo. Es lo que una doctora estadounidense ha bautizado como "disforia de inicio rápido". Afecta sobre todo a niñas adolescentes, generalmente con problemas psicológicos previos. Una agrupación de familias, Amanda, pide prudencia en el abordaje de estos casos concretos en las unidades de género.

Amelia, una joven que pensó que era un hombre
El caso de AmeliaCuando era pequeña a Amelia le gustaban el fútbol y los videojuegos. "Había sectores que por esas aficiones me decían que era un marimacho", explica. La acosaron en el colegio, sufrió abusos sexuales y todo esto la hizo sentirse mal con su cuerpo. "Con la adolescencia,
al influenciarme por el colectivo 'queer', sí que entró más fácil esa idea de que era un hombre atrapado en un cuerpo de mujer", comenta la joven.
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