Al menos tres personas han muerto y nueve han resultado heridas en Filipinas por el paso del supertifón Ragasa, la mayor tormenta del año. Tocó tierra el lunes en el norte del archipiélago y obligó a evacuar a miles de personas antes de continuar este martes su avance hacia el sur de China, según informa la agencia Efe.

Se espera que Ragasa toque tierra en algún momento del miércoles entre Shanwei, en la provincia de Guangdong, y Wenchang, en Hainan.
El Consejo Nacional de Gestión y Reducción de Riesgo de Desastres de Filipinas (NDRRMC, en inglés) reportó en su último informe tres fallecidos, nueve heridos y cinco desaparecidos tras el paso de Ragasa. El supertifón desplazó a 17.562 personas y provocó, además, inundaciones y deslizamientos de tierra en el norte del país asiático. Las autoridades suspendieron este martes, por segundo día consecutivo, las clases presenciales en decenas de provincias todavía afectadas por las fuertes lluvias.
Ragasa tocó tierra el lunes en la provincia de Cagayan, en el norte de Filipinas, acompañado por fuertes vientos sostenidos de 215 kilómetros por hora y rachas superiores a 265.
Filipinas registra unos 20 tifones y tormentas tropicales al año, especialmente en la temporada de lluvias, que suele comenzar en junio y termina en noviembre o diciembre. Ragasa golpeó el país en medio de multitudinarias protestas por la corrupción en millonarios proyectos de control de inundaciones supuestamente finalizados, aunque en realidad eran inexistentes o de baja calidad.