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El jefe de inspectores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) Herman Nackaerts afirmó hoy que las autoridades iraníes mostraron disposición a despejar dudas y sospechas sobre la supuesta naturaleza militar de su programa nuclear.

Al regresar a Viena, luego de una visita de tres días a Teherán, Nackaerts subrayó que la OIEA está comprometida a resolver todos los asuntos pendientes y los iraníes dicen que tienen la misma disposición, agregó.

Aún hay mucho por hacer y hemos previsto un nuevo viaje en un futuro muy cercano, subrayó el funcionario a la prensa al tiempo que reconoció un ambiente positivo y constructivo en su dialogo con autoridades de la nación persa.

De acuerdo con la agencia de prensa iraní ISNA, las dos partes se pusieron de acuerdo para continuar las negociaciones, pero sin fijar fecha.

Durante una reciente visita a Turquía, el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Ali Akbar Salihi, afirmó que su país está listo para retomar las conversaciones, aunque sin precondiciones.

Teherán valora a la ciudad turca de Estambul como sede para nueva ronda de diálogo con los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad: Unidos, Francia, Reino Unido, Rusia y China, más Alemania.

Con el objetivo de obligar a Irán a renunciar a su proyecto nuclear con fines pacíficos, los embajadores permanentes de la Unión Europea acordaron dos semanas atrás suspender sus importaciones de crudo de la República Islámica a partir de julio próximo.

El programa iraní para desarrollar energía atómica también desató una serie de sanciones económicas por parte de Estados Unidos y el Consejo de Seguridad de la ONU.

La nación persa es acusada de promover instalaciones para producir armas atómicas, imputaciones negadas por el gobierno iraní, que reivindica su derecho al desarrollo de la energía atómica con fines pacíficos.