Se ha extendido la idea de que la única manera de tratar la depresión es consumiendo pastillas. Actualmente encontramos medicamentos tradicionales y alternativos que prometen cambiar automáticamente el estado de ánimo, generando bienestar.
Eso no es tan cierto. Si bien algunos medicamentos reducen los síntomas, en realidad no erradican el problema. En algunos casos son una ayuda necesaria a corto plazo. Sin embargo, hay estudios en los que se pone en tela de juicio su eficacia a largo plazo. Existen sospechas de que después de cinco años terminan haciendo crónica la depresión que antes mantenían a raya.
Tus emociones no deben ser paralizadoras. No deberían defenderse. No deberían impedirte ser todo lo que puedes ser".

-Wayne W. Dyer-
Eso sin contar que ese tipo de medicamentos tienen efectos secundarios negativos, a veces muy nocivos. Aunque en ocasiones es necesario acudir a la medicación, el enfoque debe ser el de suprimir las pastillas tan pronto como sea posible. Al mismo tiempo, es posible acudir a remedios naturales para mejorar nuestro estado de ánimo. Estos son cinco de ellos.


1. Una nutrición adecuada

Mediante la alimentación incorporamos a nuestro cuerpo una serie de sustancias que mejoran o atacan nuestro estado de ánimo. Una persona en estado de depresión necesita una dieta rica en algunas vitaminas y minerales. Así, resulta muy beneficioso tener una dieta rica en los siguientes elementos:
  • Vitaminas C y D. Están en las frutas cítricas, brócoli, melón, pimientos verdes, pescados, huevos y leche, entre otros.
  • Hierro y Zinc. Están en las carnes rojas, el pescado, los crustáceos, la yema de huevo, chocolate, maní, calabaza y mantequilla, entre otros.
  • Ácido fólico. Está en las verduras, los cítricos, legumbres, cereales y leche.
  • Omega 3. En general, se encuentra en todos los mariscos.
  • Selenio. En lentejas, guisantes, cacahuetes, mantequilla de maní y nueces, entre otros.
Las consecuencias positivas de seguir una dieta saludable no se suelen apreciar al día siguiente; sin embargo, con un poco de paciencia, no tardaremos en notarlas. Por otro lado, estos elementos en sí mismos no curan la depresión, pero sí contribuyen a generar una sensación de mayor vitalidad.


2. El ejercicio es muy favorable

Existen una gran cantidad de estudios que prueban que el ejercicio incide de forma decisiva en el estado de ánimo. De hecho, hay quienes afirman que el efecto del ejercico llega a ser tan poderoso como el de los medicamentos contra la depresión.

El ejercicio incrementa los niveles de dopamina y de serotonina. Esto tiene como consecuencia un sentimiento de bienestar, además de mayor calma, confianza y buena disposición. No es necesario dedicarnos en cuerpo y alma a ello, como hacen los profesionales. Lo más importante es hacer ejercicio físico regularmente, de manera que nuestro cuerpo adquiera la rutina y pueda disfrutar de todos sus beneficios.

3. Una hierba contra la depresión

El hipérico, también conocido como la "Hierba de San Juan" o "corazoncillo" ha demostrado ser una excelente ayuda. Lo mejor es que no tiene los efectos secundarios de los fármacos. Por otro lado, sus efectos positivos para tratar la depresión han sido avalados por diferentes médicos en Alemania.

Su forma de preparación es sencilla: se trata de hacer un té con las hojas secas de esta planta. El preparado con las hojas se puede conseguir en farmacias o herbolarios. La dosis usual para la depresión es de media taza, dos veces al día. Se debe consultar con un profesional si al mismo tiempo se están consumiendo otros medicamentos, ya que la interacción podría tener asociados diferentes riesgos.

4. La luz solar y la naturaleza

La luz solar tiene una gran influencia en la salud y en el estado de ánimo. En primer lugar, gracias al Sol se puede fijar la vitamina D en el cuerpo. Asimismo, se ha evidenciado que la oscuridad incrementa la producción de melatonina, la cual produce sensación de agotamiento y un menor rendimiento cognitivo.

También está comprobado que la falta de luz solar inhibe la producción de serotonina, una sustancia que incide directamente en el estado de ánimo. Así, una elevada producción de melatonina y una baja segregación de serotonina supone una bajada de defensas para nuestro estado de ánimo, y por lo tanto un peligro para la depresión. De esta manera, la luz solar es un "antidepresivo natural" gratuito que haríamos bien en aprovechar.

5. Los masajes

El masaje es una técnica milenaria que está muy presente en las prácticas médicas de los orientales, por encima de el tratamiento farmacológico incluso. En principio, un masaje genera alivio muscular y da lugar a un estado de relajación. Esto contribuye a mejorar el estado de ánimo y a recuperar la vitalidad, por lo cual es empleado también como método complementario para tratar la depresión.

Todos estos métodos naturales para combatir la depresión se han mostrado eficaces. Su punto más fuerte es que no solo reducen los síntomas, sino que también mejoran la calidad de vida y protegen nuestra salud. Lo mejor de todo es que no tienen efectos secundarios negativos y si los mantenemos sus beneficios se ven potenciados en el tiempo.