El este de Japón se prepara para recibir al tifón Hagibis, que está dando la vuelta al mundo, ayudado por la Copa del Mundo de Rugby y el Gran Premio de Japón. Ha coincidido con dos grandes eventos, aunque allí es lo que menos importa.
Super Typhoon Hagibis
© Himawari-8 / Japan Meteorological Agency (JMA)
Super tifón Hagibis a finales del 9 de octubre, hora local.
El enorme tifón Hagibis mañana golpeará el este de Japón con rachas de viento cercanas a los 160 kilómetros por hora y lluvias torrenciales. A petición de los expertos de la Agencia Meteorológica de Japón (JMA), todas las actividades al aire libre están siendo anuladas, además del transporte público y numerosos vuelos. Hoy Hagibis ya no es un supertifón de categoría 5 pero solo ha bajado un escalón, aún es de categoría 4, y mantiene vientos sostenidos de hasta 210 kilómetros por hora. En las próximas horas se irá desplazando hacia el norte sobre aguas del Pacífico más frías, con lo que su intensidad irá decreciendo hasta ostentar la categoría 2 dentro de 24 horas. Esto es poco antes de que llegue al área metropolitana de Tokio.

Las autoridades japonesas reclaman responsabilidad a la población ante los fenómenos extremos previstos, que han sido calificados de "peligro mortal" por la JMA. Atendiendo a estas advertencias los centros comerciales mañana cerrarán sus puertas, al igual que el parque de atracciones de Disney Tokio, que por primera vez ha tenido que bajar la persiana ante la amenaza de un tifón. En las últimas horas algunos supermercados se han quedado sin productos de primera necesidad, como pan o agua, ante la avalancha de vecinos que están haciendo acopio en la costa japonesa más oriental.

La JMA ha celebrado una rueda de prensa extraordinaria para hablar de Hagibis. Los meteorólogos comparan el posible impacto de esta tormenta con el 'Tifón Kanogawa' de 1958, que produjo graves inundaciones en prefecturas como Shizuoka y Kanto, incluida la ciudad de Tokio, donde la lluvia dejó más de 400 litros por metro cuadrado. Hagibis está teniendo dos altavoces de primer nivel. Por un lado, los dos partidos de la Copa del Mundo de Rugby que han tenido que ser anulados y, por otro, la Fórmula 1. Su llegada ha coincidido con el Gran Premio de Japón. De momento la clasificación de mañana ha tenido que ser trasladada al domingo, justo antes de la carrera. Tendrán trabajo para recomponer la pista tras 18 horas de tiempo extremo.