Personas migrantes y racializadas han exigido la retirada de monumentos y estatuas que homenajean la colonización desplegando un pancarta de cinco metros y tiñendo de rojo el agua de la fuente. "Con él comenzó el genocidio de nuestros pueblos", han resaltado.
Propagando la idiotez de izquierdas indefinidas
© Jairo Vargas
La pancarta desplegada en la estatua de Colón de Madrid por activistas antirracistas.
"Las poblaciones racializadas queremos calles libres de representaciones del supremacismo blanco sobre nuestros cuerpos", aseguraba una portavoz enfundada en una mascara bajo los 17 metros de la estatua de Cristóbal Colón, en la plaza homónima de Madrid.

A las 20.30 horas de este viernes, decenas de activistas antirracistas y colectivos de migrantes y personas racializadas han cortado el tráfico en la céntrica avenida de Recoletos para asaltar la estatua del que consideran el precursor del genocidio de los pueblos de América Latina desde 1492. Han exigido, siguiendo la estela del movimiento Black Lives Matter de Estados Unidos, la retirada de símbolos, estatuas y monumentos que hagan alarde de la colonización española de América.

Enfundados en una llama de tela, al estilo de los dragones de las festividades chinas, un grupo de activistas ha logrado llegar hasta la estatua y desplegar una pancarta de cinco metros en la que podía leerse "Fuego al orden colonial", han encendido bengalas que han cubierto de humo la fuente y han lanzado al agua pintura roja para representar la "sangre de todos los muertos en siglos de colonización".

Propagando la idiotez de izquierdas indefinidas
© Jairo Vargas
Dos activistas durante el asalto a la estatua de Colón en Madrid.
La muerte de George Floyd a manos de la policía en EEUU pronto dio paso a la decapitación, quema y demolición de numerosas estatuas y monumentos de Colón en el país, así como de otra figuras clave de la conquista de América. Pronto se extendieron a otros países europeos hasta que hace pocas semanas también pude verse cómo ardía el pedestal de la estatua del icónico explorador — para ellos, genocida — en el Paseo Marítimo de Barcelona. Este viernes le ha tocado a la efigie madrileña, totalmente rodeada de agua, de difícil acceso y a la sombra de la bandera de España más grande del país, junto a los llamados Jardines del Descubrimiento, "jardines del genocido", según denuncian estos colectivos.

Colón y el 12 de octubre, día de la Hispanidad o de la Raza durante el franquismo, y fiesta nacional en España, "simbolizan el inicio del proceso colonial global y los siglos de violencia racial que hoy permanecen en pleno vigor", han explicado durante la lectura de un comunicado en el que han recordado la violencia, el racismo institucional, los incendios de los asentamientos de trabajadores migrantes de Lepe, la muerte de Samba Martine tras su detención en el CIE de Aluche o la muerte de Ilias Tahiri, atado a la cama de un centro de menores mientras varios agentes de seguridad lo inmovilizaban — "España también tiene su George Floyd", han denunciado.


Los activistas han recordado que "la identidad nacional española se cimenta sobre la esclavitud y la explotación, el borrado y genocidio de los pueblos originarios. También sobre el expolio histórico y el saqueo de sus territorios" y han subrayado que la celebración del 12 de Octubre "recuerda a los migrantes de las excolonias ese hito del imperialismo español y refuerza la narrativa del supremacismo blanco", al tiempo que la "maquinaria de muerte" continúa "activa dentro y fuera de sus fronteras".

Por eso piden que se derogue la Ley 18/87 que hace de esta efeméride Fiesta Nacional militarizada.

Varias dotaciones de la Policía Nacional han rodeado a los activistas, aunque les han permitido concluir la lectura del manifiesto. No se han producido altercados ni ha habido detenciones, aunque sí se ha identificado a varios de los asistentes.

El movimiento antirracista de Madrid insiste en que el mensaje que trasladan estatuas como la de Colón trata de "glorificar los hitos de la colonización y a los personajes que participaron en ella para actualizar su dominio y seguir ejerciendo y edulcorando la violencia racista", con más de 80 millones de personas asesinadas y al menos 20 millones esclavizados provenientes de África.

"528 años después, continuamos reivindicando nuestras ancestralidades, afirmando cotidianamente la resistencia, la vida y el amor frente a las políticas de muerte y odio producidas por la colonización. Sosteniendo nuestras identidades diversas ante el proyecto heterocolonizador representado por ese Colón fálico. Lo hacemos levantando la acción colectiva comunitaria como forma de organizarnos; aprendiendo y continuando el legado de los pueblos que se reconocen como parte de la Madre Tierra", han asegurado.