Por su parte, el ministro de Alimentos del país europeo admitió que se cometió un "error", pero instó a los criadores a continuar con la matanza.
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© Mads Claus Rasmussen / Reuters
Visones en una granja cerca de Naestved, Dinamarca, el 6 de noviembre de 2020.
La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, ha admitido este martes que la decisión de eliminar a toda la población de visones del país tras descubrirse una cepa mutada del covid-19 en los animales no tenía base legal.


Comentario: Ni tampoco base lógica alguna cuando la evidencia sugiere que el virus no es tan mortal como se nos intenta convencer.


La orden fue emitida la semana pasada tras detectar en estos mamíferos una mutación del coronavirus que podría elevar la transmisión de la pandemia, pues la nueva cepa rastreada en granjas peleteras habría infectado ya a más de 200 personas.

Con el fin de obstaculizar la propagación del virus a los humanos, el Gobierno danés ordenó el sacrificio de entre 15 y 17 millones visones. No obstante, Frederiksen aclaró recientemente que la medida carecía de fundamento legal.

Requisitos para un sacrificio masivo

"Incluso si tuviéramos prisa, debería haber sido completamente claro para nosotros que se requería una nueva legislación, y no fue así. Pido disculpas por eso", comentó la mandataria ante el Parlamento durante esta jornada.

La primera ministra insistió en que no sabía la semana pasada que el sacrificio masivo sería ilegal y que el tema se precisó el fin de semana. Según la ley danesa, la enfermedad debe encontrarse en los animales, o deben encontrarse en un área infectada, antes de que las autoridades puedan ordenar un sacrificio generalizado.

Por su parte, el ministro de Alimentos del país europeo, Mogens Jensen, reiteró lo expresado por Frederiksen. "Cometimos un error. No existe fundamento jurídico para pedir a los criaderos de visones que sacrifiquen a sus animales fuera de las zonas" en las que se detectaron mamíferos contagiados, declaró el funcionario a TV2.

Sin embargo, Jensen instó a los criadores a continuar con el sacrificio para contribuir a solucionar el problema, "porque de lo que se trata ahora es de ayudar a la salud pública de la mejor manera posible".

Hasta el momento, ya se han matado aproximadamente 2,5 millones de visones, según los recuentos oficiales, aunque un portavoz de la Policía danesa afirmó que es probable que la cifra sea mayor.