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Centrales en España
Los habitantes de los municipios situados en el área de influencia de las centrales nucleares españolas no están debidamente preparados para enfrentarse a un eventual accidente nuclear. Así al menos lo asegura un informe redactado por un equipo del Centre de Recerca en Governança del Risc, organismo dependiente de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), cuyos resultados fueron presentados en la asamblea de la Asociación de Municipios en Áreas de Centrales Nucleares (AMAC) celebrada ayer en Quintana Martín Galíndez.

El informe, elaborado a petición de la propia AMAC en base a numerosas encuestas realizadas entre la población afectada por la presencia de instalaciones nucleares, advierte de un «déficit de información» a los ciudadanos. Dicho déficit hace que la comprensión y el conocimiento de los riesgos ante un accidente nuclear sea «bajo y confuso».

Prueba de ello, mantiene la UAB en su informe, son las informaciones aparecidas en la prensa española a raíz del accidente nuclear ocurrido en la central japonesa de Fukushima. En buena parte de las mismas «se confirma que conceptos como dosis, contaminación, actividad y vida media» no son comprendidos ni por los medios de comunicación ni por la población general.

Asimismo, la UAB ha detectado deficiencias «significativas» en la formación de los actuantes y voluntarios que intervendrían en caso de emergencia nuclear en cada una de las zonas afectadas por centrales nucleares. Por ello, se recomienda a las diferentes administraciones implicadas en la elaboración de los planes de emergencia la puesta en marcha de nuevas actividades de formación sobre teoría de la tecnología nuclear y protección radiológica.

Además, se plantea la necesidad de realizar estas actividades formativas «en horarios y días adecuados al régimen laboral de los actuantes» para conseguir la mayor implicación posible de los mismos. A este respecto, también se recomienda la realización de simulacros de gran envergadura al menos una vez al año. En dichos simulacros, se insiste, deberían participar todos los equipos susceptibles de actuar en caso de emergencia nuclear y el conjunto de la población afectada, mejorando así la prevención en caso de accidente.

En esta misma línea, el informe plantea que el Ministerio del Interior debería convocar con mayor frecuencia a los órganos ejecutivos de cada uno de los Planes de Emergencia con el objetivo de preparar y aprobar los programas de información de la población en colaboración con la AMAC.

Evacuación

Por su parte, la UAB también ha detectado diversas deficiencias en los planes de evacuación. Entre ellas destacan varios fallos en los sistemas de megafonía, la mala conservación de algunas de las vías por las que discurren las rutas de salida o la escasa cobertura de telefonía móvil y fija que tienen muchos de los pueblos situados en el radio de acción de las instalaciones nucleares españolas.
Por todo ello, el estudio plantea una lista de propuestas que pasan por la realización de un inventario detallado del estado vial de los accesos por los que se evacuaría a la población y por la creación de protocolos internos para que todas las actividades relacionadas con los Planes de Emergencia Nuclear realizadas en cada uno de los municipios asociados sean comunicadas por escrito a la AMAC.

Más propuestas

De hecho, desde la UAB se subraya la necesidad de que la AMAC asuma mayores responsabilidades a la hora de establecer los criterios de actuación. No en vano, son los propios representantes de los municipios los que mejor conocen la realidad de su zona de influencia.
En este sentido, las primeras actuaciones deberían pasar por la elaboración de una propuesta de criterios para la distribución de subvenciones para el mantenimiento de la vialidad y la reclamación de soluciones a medio plazo para las insuficiencias en los sistemas de aviso.