Traducido por el equipo de SOTT en españolLas personas influyentes de la sanidad pública, el gobierno y los medios de comunicación se equivocaron completamente con la Covid-19.

© MediaPunch/Associated PressLa multitud durante el Spring Break en las playas de Ft. Lauderdale el pasado domingo.
La pandemia de la Covid-19 representó una prueba para las élites de Estados Unidos, desde los expertos en salud pública hasta los medios de comunicación corporativos. Los resultados han sido decepcionantes. Los responsables políticos que se opusieron a las élites y desafiaron la narrativa han demostrado tener razón al hacerlo.
Para empezar, los modelos epidemiológicos a los que se dio mucha publicidad eran tan consecuentes como erróneos. El modelo elaborado por Neil Ferguson, del Imperial College de Londres, que predijo erróneamente millones de muertes por la Covid en los Estados Unidos, desató el pánico entre las élites de la salud pública y sirvió de pretexto para los cierres en los Estados Unidos y Gran Bretaña.
Los encierros no lograron detener el virus, pero causaron un gran daño a la sociedad, un daño que un enfoque más específico, que tratara de reducir los daños totales, habría podido evitar (y lo hizo, en lugares como Suecia y Florida).
Del mismo modo, los modelos que predecían una escasez masiva de camas en los hospitales ayudaron a precipitar la desastrosa política -promulgada por estados como Nueva York, Nueva Jersey y Michigan- de enviar a los pacientes hospitalizados contagiosos y con la Covid a las residencias de ancianos. Estados como Florida, que rechazaron los modelos y adoptaron políticas para proteger a los residentes de las residencias de ancianos, tuvieron como resultado tasas de mortalidad comparativamente más bajas.
Comentario: No sólo eso, el aparente acoplamiento actual de la decadencia psicosocial de la sociedad con el aumento de las fluctuaciones meteorológicas extremas sugiere que las guerras y otros comportamientos humanos destructivos causan (o al menos se correlacionan adecuadamente con) el "cambio climático".