El primer ministro radicaliza la campaña electoral al relegar el papel de la minoría árabe
© Reuters/Robert Galbraith
Benjamín Netanyahu aguardó hace cuatro años hasta la misma jornada electoral -"los árabes están votando en hordas", alertó a fin de reforzar la movilización de sus partidarios-, antes de disparar la artillería pesada. Cuando aún quedan cuatro semanas para los
comicios legislativos del 9 de abril y los sondeos reflejan que su partido, el conservador Likud, está siendo superado por la coalición centrista Azul y Blanco, el primer ministro israelí ha vuelto a arremeter contra la principal minoría del país.
"El Estado de Israel no pertenece a todos sus ciudadanos, sino solo al pueblo judío", proclamó el domingo Netanyahu al inicio de la reunión semanal de los ministros del Gobierno, en
una declaración política que viene a discriminar a una quinta parte de la población del país."Por supuesto, el Estado respeta los derechos individuales de todos -judíos y no judíos por igual-,
pero solo es el Estado nación del pueblo judío", advirtió el mandatario. "Los demás pueblos, nacionalidades y minorías ya tienen representación nacional en otros Estados", aseguró en respuesta a la polémica que ha mantenido en las redes sociales durante el fin de semana con la actriz y modelo israelí
Rotem Selah, quien había publicado en su cuenta en Instagram el comentario:
"También hay ciudadanos árabes en este país".
Comentario: Usted lo escuchó primero en Sott (vea el minuto 16:15):
Lo increíble de esta noticia no es que hayan sido los guarimberos quienes quemaron el camión (eso ya lo sabía cualquiera que se hubiera tomado la molestia de prestar atención al asunto), sino que el New York Times lo haya admitido. ¡Tal vez algún editor en ese diario pierda su trabajo próximamente!